Cali

Cirugías estéticas de garaje una 'moda' que sigue cobrando vidas en Cali

Marzo 06, 2017 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País
Cirugía Inyección

Los expertos insisten en asesorarse bien antes de practicarse un procedimiento estético, antes de buscar soluciones mágicas y baratas que pueden costar la vida.

Elpaís.com.co / Fotolia

El caso de Leidy Johanna Leyton, de 34 años de edad, quien falleció el pasado fin de semana tras realizarse un procedimiento estético en una ‘clínica de garaje’ en Cali, encendió de nuevo las alarmas sobre una ‘moda’ que sigue preocupando en la ciudad.

Lea: La historia de Leidy Johanna, otra víctima de las 'clínicas de garaje' en Cali

Este es el primer caso que se presenta en Cali en lo corrido del 2017. Según el informe más reciente de Medicina Legal, el año pasado siete personas fallecieron en el Valle del Cauca por cirugías estéticas, seis de ellas en la ciudad y una más de Florida.

Uno de los casos que se reportó en Cali fue en una clínica clandestina, los otros cinco en clínicas autorizadas donde el paciente fue operado pero presentó complicaciones de salud posteriores, precisó la Secretaría de Salud Municipal.

Pese a los reiterados llamados de alerta sobre los riesgos de realizarse cirugías estéticas sin ningún tipo de precaución, las cifras no varían mucho respecto al 2015, cuando se registraron siete muertes en la capital del Valle por procedimientos estéticos.

Un común denominador en estos casos con desenlaces fatales, explica Jairo Silva, director regional de Medicina Legal, es la falta de una valoración previa para identificar enfermedades o padecimientos en las personas que buscan realizarse la cirugía estética, lo que aumenta el riesgo de una complicación.

"Las conse- cuencias de un mal procedimiento se presentan, por lo general, en mujeres entre los 35 y 40 años, que ya llevan mucho tiempo con sustancias peligrosas en su cuerpo"
José Antonio Caicedo
cirujano plástico del Hospital Departamental.

Al revisar la causa de la muerte, “nos encontramos con personas que tienen alguna enfermedad, van a sitios idóneos con médicos entrenados, ellos detectan la patología y se niegan a hacerle el procedimiento. Sin embargo, la persona insiste y se va a sitios inadecuados donde solo importa la plata para hacer el procedimiento”, dice Silva.

Asegura que la persona que le realizó el procedimiento a Leidy Johanna “no tenía ni la menor idea en temas de salud, mínimo del cuerpo humano. Ni siquiera podría ser una auxiliar de enfermería”.

Las autoridades de salud indican que aunque permanentemente se realizan inspecciones para identificar estos centros de salud clandestinos donde se realizan procedimientos estéticos, es difícil mantener el control porque una vez cierran se ubican en otros puntos de la ciudad y se les pierde el rastro.

César Augusto Arias Hernández, secretario de Salud (e) del Valle, precisa que en todo el departamento hay 72 IPS autorizadas para cirugías plásticas, de las cuales 59 están en Cali.

Asimismo, son 139 los cirujanos plásticos autorizados para estos procedimientos en el Valle.

El daño es a corto y mediano plazo

Según los especialistas, el caso de Leidy es un ejemplo del daño inmediato que puede producir un procedimiento estético sin las condiciones de seguridad adecuadas, pero hay muchos casos más donde las secuelas se ven en diez o hasta 20 años después, convirtiendo la vida de la persona afectada en un verdadero martirio.

“Al HUV pueden llegar entre 50 y 70 personas, que les han puesto sustancias extrañas que producen reacciones adversas en los tejidos, causando grandes infecciones o deformidades en la piel. Otras hay que llevarlas a cirugía y quedan en condiciones de vida lamentables”, sostiene José Antonio Caicedo, cirujano plástico del Hospital Departamental.

“Los biopolímeros son sustancias prohibidas con las que engañan a la gente y que se inyectan en el cuerpo, entre ellas siliconas, acrílicos, plásticos, aceites, etc. A veces se riegan por todos los tejidos y no se pueden retirar totalmente porque el daño es más grande e irreversible; afecta los músculos, los nervios y partes del sistema linfático. Hay personas a las que ha habido que dejar sin glúteo o sin busto por el daño que causan”, dice por su parte el cirujano plástico del Centro Médico Imbanaco, Alfonso Riascos. Añade que se pueden atender dos o tres casos a la semana en esta institución médica.

Tenga en cuenta

El año pasado se realizaron en Colombia 314.783 procedimientos quirúrgicos estéticos, de los cuales el 19 % se llevaron a cabo en Cali. Así lo indicó Lina Triana, vicepresidenta de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética.

Triana indica que Cali es la segunda ciudad de Colombia donde se realizan más cirugías plásticas.

A la hora de realizar una cirugía estética revisar:

  • Quién la realiza (debe ser un especialista)
  • Dónde me la voy a hacer (un centro certificado por Secretaría de Salud Departamental).
  • Que el paciente sea apto para la cirugía.
  • Escuchar qué quiere el paciente y revisar los riesgos.
La historia de Leidy Johanna

Un tromboembolismo pulmonar producido por 500 centímetros de una sustancia grasa que le aplicaron en cada glúteo le causó la muerte a Leidy Johanna, una madre de cinco niños que soñaba con el ‘derriere’ perfecto. Así lo determinó el dictamen de Medicina Legal.

La mujer se sometió a un procedimiento quirúrgico con una falsa esteticista, quien le prometió cumplir su deseo por apenas $300 mil.
“El viernes al medio día llegué a la casa y vi que Leidy no se encontraba. Pensé que estaba recogiendo a las niñas en la guardería. Pasó el tiempo y ella no llegó, así que salí con mi nieta a buscarla”, relata Rosalba Martínez, al notar la ausencia de su hija.

No pasó mucho tiempo antes de que la encontrara, ya que una de las amigas de Leidy acudió a ella para informarle que su hija se había practicado un procedimiento estético y que las cosas no andaban bien.
De ese lugar, una casa ubicada en el barrio Unión de Vivienda Popular de Cali, la bajaron consciente aunque un poco mareada.

La trajimos hasta mi casa. La misma señora que le hizo eso nos la ayudó a traer, aunque no decía que ella era la que le había aplicado eso sino que se refería a otra persona. Por ejemplo decía: 'Es que la señora que le hizo eso dijo que su hija estaba muy débil, pero dele dos Acetaminofén, una bebida hidratante y hágale un juguito. Eso es efecto de la anestesia'”, cuenta la madre de Leyton.

Escalofríos, mareos y ganas de vomitar fueron los síntomas que presentó la mujer minutos antes de que una de sus hijas menores la encontrara muerta sobre su cama.

Doña Rosalba asegura que la mujer que le aplicó esa sustancia a su hija ha realizado varios procedimientos, aunque su trabajo diario es vender chontaduros.
Dice que interpondrá la denuncia formal ante la Fiscalía.

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