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Este es el corredor ambiental de Ciudad Jardín que lleva tres años inconcluso

Un corredor ambiental con una longitud de 2 kilómetros, ubicado en la Carrera 103 entre calles 13 y 16 en Ciudad Jardín, debía estar finalizado hace más de tres años, sin embargo, hoy sigue inconcluso, la maleza y el abandono se apoderaron de las obras a medio culminar.

Por un lado habitantes y líderes de la Comuna esperan que se retome la obra con la debida socialización a la comunidad, mientras que el Municipio aseguró que la licitación para continuar el proyecto ya es un hecho.

Hugo Salazar, líder de la Junta de Acción Comunal de Ciudad Jardín e integrante del Comité Técnico y de Planificación de la Comuna 22, aseguró que la mayoría de proyectos establecidos con el contratista desde hace cuatro años quedaron inconclusos porque la licitación era muy grande para un solo consorcio y por un monto de casi $1000 millones.

“Eso no debían dárselo a un solo contratista porque se sabía que no iban a resultar con nada, y eso fue lo que pasó, es una licitación grande y necesitamos que varios grupos se encarguen de cada una de las obras del proyecto”, dijo el líder.

Dentro de las actividades del proyecto denominado ‘Implementación del corredor ambiental para el fomento de la educación y recreación en la Comuna 22 de Santiago de Cali’, no solo había el compromiso de realizar un corredor ambiental, también se debían ejecutar las obras para la recuperación hidráulica del humedal los Cisnes (lago de La Babilla), la protección de orillas del humedal La Babilla, la ampliación de un canal de conducción de la acequia que atraviesa el Zanjón del Burro, la construcción de once box culvert (conductos de agua en las vías) y la reconstrucción de la cubierta del Ecoparque Las Garzas.

Según Hugo Salazar, de esas obras solo se cumplió la protección de orillas del humedal La Babilla y un sendero que quedó sin terminar.
“La Comuna en realidad necesita construir 42 box coulvert, es decir, esas obras que permiten el pasó bajo una vía de una quebrada o riachuelo, y en ese contrato debían hacer 11 de los cuales no se cumplió con ninguno”, explicó Salazar.

A su vez, otra habitante del sector denunció que la protección de orillas al humedal La Babilla que se construyeron en su momento, ya no están funcionando. “Por las piedras se está filtrando el agua, que en ocasiones llega hasta el anden, estamos a la espera que se refuerce para no tener inconvenientes con la salida de la Babilla”, afirmó.

Según la liquidación de hace un año del contrato, al representante del consorcio ‘Box Coulvert’ solo se le pagó el 38,40% de la obra que fue lo que ejecutó y se le impuso una sanción de $2.8 millones por persistencia en los incumplimientos.

Luis Alfonso Rodríguez Devía, director del Dagma, afirmó que después de la liquidación del contrato hace un año, se abrió de nuevo la licitación para retomar la obra. “Una vez liquidado el contrato que tuvo incumplimientos, abrimos una nueva licitación para cumplir con los compromisos establecidos en la Comuna 22”, señaló Rodríguez.

A su vez, un ingeniero supervisor del Dagma aseguró que la obra ya se adjudicó a diferentes grupos. “Se sacaron siete grupos y a esos ya se les fue adjudicado a tres contratistas diferentes,uno de ellos se encargará de tres frentes del trabajo, entre esos la terminación del sendero de 2000 metros de longitud”.

El ingenieró agregó que los tres contratistas tienen un acta de inicio diferente pero la mayoría debe empezar las obras a finales de este mes y otros a principios de agosto.

“Tienen un plazo máximo de cinco meses, es decir que en diciembre ya deben estar terminadas”, añadió.

El País intentó contactar el consorcio Box Coulvert y no obtuvo respuesta.

Las claves del caso

14 de junio 2013

Ese día se dio inicio a la ejecución del proyecto denominado ‘Implementación del corredor ambiental para el fomento de la educación y recreación en la Comuna 22 de Santiago de Cali’, a cargo del Consorcio Box Coulvert por un valor de $982,267,871 y seis meses de plazo para ejecutar el proyecto y las diferentes actividades.

28 de octubre 2013

Hubo una audiencia pública de descargos por incumplimientos presentados por el contratista, entre esos: la entrega de un cronograma ajustado para la ejecución de la obra y la falta de instalación de una valla informativa sobre el contrato. El Dagma no estableció multa pecuniaria pero establecieron compromisos para finalizar el proyecto.

12 de diciembre 2013

Se presentó otra audiencia por persistencia en los incumplimientos del contratista. Con un acta de adición al plazo de ejecución al contrato, se le dieron tres meses y medio de más para finalizar el proyecto que nunca se concluyó, por lo tanto el 17 de febrero del 2014 se impuso una multa de $2.893.749 a la compañía aseguradora del Consorcio Box Coulvert.

22 de julio 2016

Se liquidó el contrato de obra pública, que solo tuvo una ejecución física del 38,40 % y una ejecución presupuestal del 24,06%, por lo que solo se le pagó al contratista un saldo de $ 45 millones.

El Dagma decidió no otorgarle más tiempo al representante “debido a la responsabilidad que se tiene con la Comuna 22, para la ejecución de las obras inconclusas...”.

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