Cali

Las pesadas bromas que tienen en emergencia la línea 123

Marzo 19, 2017 - 07:40 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos - Reportero de El País
Llamadas al 123 de la Policía Centro Automático de Despacho

Gráfico casos atendidos por las estaciones.

Especial para El País

Quienes más acuden a la línea de emergencia 123 de la Policía son, lamentablemente, personas con demasiado tiempo libre. Por ejemplo, algunos presos de la cárcel de Villa Hermosa. A diario, llaman a insultar a los operadores.

– Se identifican incluso con nombre y número de patio y nos dicen de ‘hijuetantas’ para arriba, dice el intendente Alexánder Zúñiga, 22 años en la Policía, 18 en el Centro Automático de Despacho, CAD, y supervisor de turno de la Línea 123.

Aunque los que más llaman son niños que se han quedado solos en casa y que, ante la falta de algo divertido para hacer, sienten una especial adrenalina al tomar el teléfono para hacerle una broma a un policía.

Puede ser, por ejemplo, que llamen a reportar algo tan grave como un incendio en la cocina, pero riéndose. Otros llaman para solicitar presencia policial ante el preocupante hurto de un juguete o que, por favor, les lleven un helado o les resuelvan una ecuación para la tarea de matemáticas.

A la patrullera Sandra Milena Naranjo la han llamado algunos ya mayores para decirle en cambio que tiene una voz muy bonita y hasta le han pedido su número de celular. Los operadores, mientras estén de turno, no pueden hablar por su teléfono móvil.

En un día cualquiera, por decir algo el pasado jueves 23 de febrero, la Línea 123 recibió 16.875 llamadas. 5205 fueron personas que colgaron apenas escucharon la voz del operador o cuando fueron descubiertos como malos bromistas; 9.622 fueron llamadas “inoficiosas”.

Requerimientos falsos sobre todo, o gente despistada que llamó no ante una emergencia sino para pedir información sobre, por decir algunos casos, cuál es la dirección del Teatro Jorge Isaacs o la ubicación de la Telefónica de Colón. O a qué horas juega el América. Y solo 2.048 fueron llamadas que efectivamente, requirieron la acción de una patrulla.

Los que se comunican al 123 para hacer chistes flojos quizá desconozcan que le están quitando la oportunidad a alguien que en realidad requiera ayuda y encima se están exponiendo o a una multa, o en su defecto a hacer trabajo comunitario.

El nuevo código de Policía dice en el artículo 35, numeral 7, que “utilizar inadecuadamente el sistema de número único de seguridad y emergencia” es considerado como un comportamiento que afecta las relaciones entre las personas y las autoridades y por lo tanto, tiene una multa tipo 4, es decir la más alta que considera el código: 32 salarios mínimos diarios legales vigentes. El cobro llegará en el recibo del teléfono.

Precisamente, la Policía está en el proceso de actualizar las bases de datos de las líneas de todos los ciudadanos para rastrear a los ‘comediantes’ y, cómo no, castigarlos. Cada cuadrante tiene, por cierto, un ‘comparendero’.
La entrada en vigencia del nuevo Código de Policía, de hecho, ha significado algunos cambios importantes en el 123.

El Capitán Juan Fernando Buriticá Guarín, Jefe del Centro Automático de Despacho, dice que gracias a las nuevas normas las llamadas inoficiosas se han reducido – aunque levemente – y en cambio las llamadas por “alteración a la tranquilidad pública”, es decir quejas por quien tiene el equipo de sonido a todo volumen, se han incrementado en un 200%.

Mientras que en febrero de 2016 se hicieron 4.204 llamadas por ese motivo, en febrero de 2017 fueron 12.950; 462 cada día en promedio.
Cali, dijo alguna vez el artista Óscar Muñoz, es una ciudad que cree en el mito de la felicidad lograda con los parlantes a alto volumen.

– La gente ya sabe que con el nuevo Código de Policía nosotros tenemos las herramientas para no permitir que algún ciudadano afecte la tranquilidad de la comunidad y por eso nos llaman más. El ciudadano se siente respaldado por el Código para denunciar, dice el Capitán Buriticá.

La mayoría de las llamadas al 123 que sí son una emergencia o una denuncia corresponden justamente a “alteración de la tranquilidad publica”.

Le siguen riñas, narcóticos (casos de expendios y consumidores de droga), denuncias de personas sospechosas, enfrentamientos de pandillas, robos de carros, delincuentes intentando ingresar a una propiedad privada, porte ilegal de armas, disparos, embriaguez, personas tendidas en la vía pública, exhibiciones obscenas, animales peligrosos, gente pidiendo auxilio, atracos, mordeduras de mascotas.
Solo la semana anterior, gracias a una denuncia al 123, se evitó que un apartamento de Ciudad Jardín fuera desocupado por una banda de atracadores.

– El operador recibió una alerta de un ciudadano que se identificó plenamente y que describió a varios sujetos sospechosos que estaban ingresando a una unidad residencial. El ciudadano lo observaba todo desde afuera de la unidad. Inmediatamente, el operador se comunicó con la central de radio y enviamos las patrullas que, en menos de cinco minutos, estaba en el lugar. Se logró la captura de los sujetos que estaban robando el apartamento y se incautaron varias armas de fuego, cuenta el intendente Alexánder Zúñiga.

Hace un par de años, la patrullera Sandra Milena Naranjo atendió el caso de unos delincuentes vestidos con chalecos de la Alcaldía que intentaban cometer un robo en el barrio Alfonso López. También los capturaron.

En este miércoles de marzo, sin embargo, todo parece estar tranquilo. En la mañana la mayoría de las llamadas han sido “inoficiosas”. Quizá es por la lluvia. En días de lluvia, pareciera, los criminales y ladrones prefieren quedarse en casa.

El caso más grave que se ha reportado es el de un niño que se cayó del segundo piso de un colegio. La llamada fue remitida por los operadores de la Policía al paramédico de la Secretaría de Salud que permanece en la sala del 123.

El paramédico de inmediato envió una ambulancia al colegio e hizo teleasistencia con los profesores para que trataran las heridas que tenía el niño en la cabeza.

También manejaba el caso de una persona tendida en un parque. Puede ser un hombre embriagado, pero es mejor cerciorarse. Una patrulla se dirige al lugar para verificar su estado de salud.

El paramédico es el encargado de atender también los casos de habitantes de calle enfermos, o gente que lamentablemente se infarta por ahí, en el MÍO o mientras paseaba al perro.

José Omar Capella es el funcionario de la Secretaría de Gobierno, el enlace entre la Línea 123 y todos los despachos de la Alcaldía.
En esta mañana de miércoles le reportó a la empresa Gases de Occidente la explosión de un tubo en Mariana Ramos y a Emcali, un cable de la energía que se reventó y cayó sobre una ventana “echando chispas”.

También se ha encargado de diligenciar ante el Dagma árboles caídos, algunas inundaciones, o el hallazgo de caracoles africanos.
Por turno, dice, recibe entre 15 y 40 casos, aunque hay jornadas en las que ni siquiera tiene tiempo de respirar.

Algo parecido le sucede al agente de tránsito Alexánder Zuluaga. Esa Secretaría también tiene un lugar entre los operadores de la línea 123. Alexánder se encarga de recibir de los operadores de la Policía la información sobre accidentes de tránsito que reportan los ciudadanos. También marchas, protestas, bloqueo de vías.

En lo que va de la mañana de este miércoles van de hecho 25 accidentes de tránsito en Cali. Es un día suave, dice Alexánder.
En días complicados se reportan en promedio 60 accidentes. En el 123 los días llamados ‘suaves’ por los operadores generalmente son lunes y martes. El fin de semana las llamadas se triplican, sobre todo en las noches. Y qué decir de los turnos del 24 y 31 de diciembre. No hay tiempo de brindar con los compañeros. Ni siquiera para llamar a casa.
Quien tal vez se puede tomar un poco más de aire es el soldado Jeison Duván Cortés. Es el enlace entre la Línea 123 y el Batallón de Policía Militar.

Centro Automático de Despacho Policía

En la sala del 123 trabajan 19 operadores de la Policía, en cada turno de 8 horas.

Jorge Orozco / El País

Jeison se ocupa de los requerimientos de la zona rural a donde la Policía o no puede llegar fácilmente, o no hace presencia. Al día puede atender entre tres y cinco casos. Hace poco recibió la denuncia del conductor de un bus y el de un camión que habían sido detenidos por la guerrilla del ELN en un retén ubicado en una vía de Santander de Quilichao, cerca de Mondomo, en el Cauca.

En la sala del 123 trabajan en total 19 operadores, en cada uno de los tres turnos de 8 horas. Cada operador puede atender 3.000 llamadas por turno. A veces tienen hasta 15 llamadas en espera. La patrullera Sandra Milena Naranjo dice entonces que quien trabaje allí debe tener vocación de servicio al ciudadano pero sobre todo, paciencia. Y claro, saber escuchar.

Los operadores cuentan con el apoyo de los agentes encargados de monitorear, en el Centro Automático de Despacho, CAD, las 1344 cámaras de seguridad con las que cuenta la ciudad.

El oficial Gustavo Alfonso Caicedo Solís es el jefe de turno del CAD. Gracias a esas cámaras, dice, se evitó hace unos días el robo de una moto en cercanías a Siloé. Una cámara captó el momento del atraco y otras más la ruta que tomó el delincuente que, asediado por la Policía después de un plan candado, dejó la moto abandonada y escapó.

Además, dice el capitán Buriticá, la ciudad ya cuenta con cámaras de identificación facial. Solo falta introducirle, al software que las maneja, la base de datos de los ciudadanos y de quienes son buscados por las autoridades en todo el mundo. Las cámaras, de manera aleatoria, toman un rostro e identifica de quién se trata.

– Como en la película Enemigo Público. ¿La ha visto?

El Capitán Buritcá tiene por cierto una idea: que la Policía tenga dominio o por lo menos acceso a las cámaras de la Secretaría de Tránsito ubicadas en el Túnel de la Avenida Colombia. Así podrían reaccionar cuando lo obstaculicen como sucedió en Halloween con un grupo motociclistas disfrazados, o evitar los piques de autos de alta gama como el de la semana anterior.

Mientras eso sucede, en esta mañana en el CAD apenas se recibió el reporte de dos habitantes de calle fallecidos por sobredosis de alguna droga y otra persona que murió por VIH.

- Hoy es un día suave, repite el jefe de turno Gustavo Adolfo Caicedo, mientras enseguida, en la sala del 123, el intendente Alexánder Zúñiga asegura que en días así hay llamados que parecen absurdos pero no deja de ser importante atenderlos.

Como la vez que una señora llamó presa del pánico. Estaba sola en casa, dijo, y en la puerta había algo terrible, algo a lo que le tenía fobia: un gusano.

El ‘mapeo’ del delito

Centro Automático de Despacho Policía

En total 24 policías monitorean las cámaras en el Centro Automático de Despacho. Cada agente se encarga de observar en promedio diez cámaras. La Alcaldía tiene entre sus proyectos capacitar personas con discapacidad física para que refuercen la vigilancia de las 1344 cámaras que tiene Cali.

Jorge Orozco / El País

Tras los análisis estadísticos de las llamadas a la Línea 123 y sus motivos, la Policía de la ciudad ha venido implementando diferentes estrategias para contrarrestar a la delincuencia.

Por ejemplo, explica el capitán Juan Fernando Buriticá Guarín, Jefe del Centro Automático de Despacho, CAD, se ha identificado, gracias a esas llamadas, que las zonas de la ciudad donde más se presentan riñas, especialmente los fines de semana, son los barrios El Diamante, Los Mangos, El Vallado, Siloé, Desepaz, Floralia y El Limonar, sobre todo en el sector de las discotecas.

“Gracias a estos estudios estadísticos que nos permite hacer las llamadas al 123 hemos aumentado la vigilancia policial en estos barrios, en horarios específicos: las horas de la noche y la madrugada de los fines de semana y festivos, que es cuando más se presentan estas riñas. Igualmente, en esos horarios, en el CAD aumentamos el personal para recibir las llamadas y monitorear las cámaras de seguridad”.

Precisamente, gracias a esas cámaras de seguridad, la Policía viene haciendo de otro lado labores de inteligencia para descifrar la estructura de las pandillas del Distrito de Aguablanca, sus líderes.

Los videos, además, son material de prueba para judicializar pandilleros que han cometido delitos y que han quedado registrados en flagrancia.
“Tenemos resultados muy positivos en la Comuna 14, sobre todo en el sector de Los Mangos, donde los enfrentamientos entre las pandillas han quedado grabados. Gracias a eso se han capturado e individualizado a los líderes de estos grupos juveniles”, dice Gustavo Alfonso Caicedo Solís, Jefe de Turno del CAD.

Las cámaras de seguridad, agrega el capitán Buriticá, han permitido optimizar los planes candado que se realizan al momento del hurto de un vehículo. 

Una vez un ciudadano denuncia el hecho, se monitorean las cámaras de la zona para intentar captar el recorrido que tomaron los delincuentes y enseguida se cierran las vías principales del sector.

“Esto nos ha permitido no solo recuperar una gran cantidad de carros robados sino capturar en flagrancia a los delincuentes y decomisar armas de fuego”, dice el capitán Buriticá.

Gracias a las denuncias de atracos a la línea 123, de otro lado, la Policía elaboró un mapa de las que son las zonas más críticas.

“Tras las llamadas que nos alertaban sobre los robos que venían sucediendo reforzamos la vigilancia policial en las zonas gourmet de la ciudad, donde fortalecimos el pie de fuerza. Me refiero a las zonas rosas y de restaurantes que, por orden del Comando Central de la Policía, fueron intervenidas. De hecho hay un servicio especial de seguridad para estas zonas los fines de semana e implementamos los ya conocidos botones de pánico a través del área de Prevención de la institución. Un botón del celular se adapta para que ante cualquier hecho delictivo, la alerta entre directamente al 123 y los operadores, en pantalla, pueden saber el lugar exacto donde está ocurriendo el hecho”, explica el capitán Buriticá.

ras las llamadas al 123 se determinó que los barrios donde más se presentan casos de “alteración a la tranquilidad pública”, es decir tener el equipo de sonido a todo volumen, son El Vallado, El Diamante, Desepaz, Los Mangos, Mariano Ramos, Floralia, Municipal, Meléndez, Nueva Floresta, El Guabal y el Lido.

Ante ello, y gracias al nuevo Código de Policía, se han venido impartiendo los respectivos

¿Para qué sirve la Línea 123?

  • Tenga en cuenta que la Línea 123 es para emergencias. 
  • Usted puede reportar desde un robo, un homicidio, pero también un incendio, un accidente de tránsito o solicitar una ambulancia. 
  • En el despacho hay funcionarios tanto de la Policía, pero también del Tránsito, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Gobierno, el Ejército.
  • Los operadores tienen línea directa con los organismos de socorro. 
  • No olvide que una broma en la Línea le puede salir caro: $786.880 de multa, y el cobro llegará en el recibo del teléfono.
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