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Las prebendas laborales que Armitage quiere desmontar en Emcali

“Estamos en un momento donde Emcali tiene que dar un vuelco y todos los empleados y los sindicatos tienen que cambiar de mentalidad para que esta sea una empresa eficiente. Cualquier empleado, por humilde que sea, le cuesta casi $9 millones por mes a la empresa; eso no tiene presentación y no hace que una empresa sea viable en el mediano o largo plazo”.

De esta forma, el alcalde Norman Maurice Armitage lanzó un llamado de alerta sobre la actualidad financiera que atraviesan las Empresas Municipales y abrió la puerta a un ‘revolcón’ en los beneficios que reciben los trabajadores oficiales de la compañía, en especial los que integran organizaciones sindicales.

Según el Mandatario, las prebendas que tienen estos empleados son “impresentables” y en algunos casos alcanzan a trascender generaciones, lo que estaría golpeando la competitividad y la economía de la empresa.

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“Hay empleados que tienen derecho a que los nietos y bisnietos se puedan ubicar en cualquier universidad; ninguna empresa del planeta aguanta eso y mucho menos una que está en un país como el nuestro. Soy de los que pregono que a la gente hay que pagarle bien y que los empleados tengan prerrogativas, pero no tantas como las que tienen los señores de Emcali”, advirtió Armitage, quien añadió que la empresa cuenta con 2500 trabajadores y algunos cuentan con retroactividad, cesantías y otras prebendas que dificultan la viabilidad de las Empresas Municipales a mediano y largo plazo.

De acuerdo con el Ministerio de Trabajo, en Emcali hay quince sindicatos que están conformados por servidores públicos. Los más grandes son Sintraemcali y la Unión Sindical Emcali (USE), que tienen 1925 y 1050 trabajadores oficiales afiliados, respectivamente.

Los beneficios

Entre los beneficios que gozan los miembros de sindicatos como Sintraemcali o la USE, se cuentan servicios médicos que no cubre el Plan Obligatorio de Salud, como odontología especializada, elementos de soporte ortopédico, atención médica domiciliaria, hotelería hospitalaria, medicamentos y medicina alternativa, entre otros.

Para este beneficio, Emcali ha girado entre 2016 y lo que va de 2017 a ambos sindicatos $5997 millones, de los cuales $2712 millones han sido para Sintraemcali y $3284 millones para la Unión Sindical Emcali.

También tienen beneficios educativos que aplican desde jardín hasta maestría y los beneficiarios son tanto el trabajador, como los hijos y el cónyuge.

En este renglón, las Empresas Municipales han pagado entre el año pasado y el actual $11.254 millones. Dichos recursos se han dividido en 1678 becas para Sintraemcali, por un monto de $5588 millones; la USE tiene a su cargo 1388 becas, que costaron $5316 millones; y en otras 71 becas para beneficiarios de trabajadores públicos, se invirtieron $349 millones.

Cabe anotar que las becas a las que accedieron familiares de algunos trabajadores públicos son objeto de investigación por parte de la Fiscalía, debido a defraudaciones que se habrían dado para el uso de estos recursos públicos. Hasta el año pasado, el ente investigador tenía en la mira a 270 trabajadores.

El concejal Roberto Rodríguez indicó que “estas son conquistas laborales de los trabajadores, pero hoy la empresa está sumida en gastos que no puede asumir. No cabe en la cabeza de nadie que en Emcali exista un profesional grado 1 que reciba $50 millones al año en retroactividad de las cesantías, eso hay que replantearlo porque la empresa no tiene los mejores ingresos y ahora sí se está sintiendo el costo de las convenciones”.

Rodríguez señaló que, si bien la carga laboral es uno de los problemas de Emcali, este no es el lío más relevante de la compañía. “En telecomunicaciones los gastos de funcionamiento son el 72,28 %; esto significa que por cada peso que le ingresa a Emcali, se gastan $72 centavos en funcionamiento (personal y gastos generales), ese comportamiento hace muy complicado sacar la empresa adelante y no deja margen para las inversiones, expansiones o atención al cliente.

La Administración tiene que definir rápidamente qué hacer con este componente para evitar que la empresa siga arrojando números rojos y, además, estructurar un plan de acción serio que muestre para dónde va la compañía”.

Entre tanto, el cabildante Juan Carlos Olaya dijo que “hoy más que nunca Emcali tiene que apretarse el cinturón y eso implica que la Junta Directiva reduzca gastos innecesarios y los empleados también se comprometan y pongan de su parte para salvar la empresa. Si hay muchas prebendas y beneficios extralegales, como dice el Alcalde, se deben abolir para garantizar el bienestar de Emcali”.

“Armitage miente”

De acuerdo con Jorge Iván Vélez, presidente de Sintraemcali, las afirmaciones de Armitage “son imprecisas y mentirosas, porque los trabajadores no tienen salario alguno de $9 millones y ningún trabajador permite que sus nietos y bisnietos tengan la oportunidad de estudio con recursos públicos”.

El dirigente sindical señaló que “la crisis de la empresa obedece a las contrataciones onerosas de consultorías y asesorías que continúan realizándose en Emcali, a la corrupción, a la desadministración que hay y a mandos medios que no permiten que la empresa salga adelante. Esto se suma a los convenios que firmó el Alcalde con el Ministerio de Hacienda el año pasado por más de $87.000 millones en intereses que no van a retornar a la ciudad”.

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