cali

¿Son necesarias las casetas de vigilancia en los barrios de Cali?

La reciente demolición de dos casetas de vigilancia comunitaria, ubicadas en parques del barrio Tequendama, al sur de Cali, despertó inconformismos entre los habitantes del sector, quienes defienden la necesidad de las mismas y resaltan la labor que cumplen los vigilantes en la seguridad en esa zona.

Las casetas fueron demolidas debido a que no cumplían con las especificaciones técnicas que indica Planeación Municipal para ese tipo de construcciones.

Esta situación avivó el debate sobre la importancia de estas casetas y de la presencia de vigilantes en los barrios.

Al respecto, El País realizó un sondeo en su página de Facebook para conocer la opinión de los usuarios sobre la necesidad de dichas casetas y vigilantes en los barrios. La mayoría de los participantes indicó que sí contribuyen a la seguridad.

“Me parece que sí sirven, al menos para que el delincuente y el consumidor de marihuana se sientan intimidados”, afirmó Adriana González.

Por su parte, Libia Zapata, señaló que cuando camina por una cuadra solitaria y ve una caseta siente gran tranquilidad.

Sin embargo, hay quienes consideran que estas estructuras están mandadas a recoger. “La mayoría se convierten en el basurero de los vecinos, todo lo que van a botar lo amontonan en la caseta”, afirmó Ruby Toro.

El ciudadano Adolfo León tiene una opinión similar: “eso no sirve para nada, solo para guardar los chécheres, son puntos de reciclaje llenos de ratones, cucarachas y malos olores”.

Para Germán Rosero, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Tequendama, donde demolieron las casetas, la presencia de estos vigilantes es fundamental, pero dice que es necesario mejorar sus condiciones laborales.

“Es injusto que ellos no tengan un lugar para comer, guardar sus pertenencias, cambiar su uniforme y protegerse de la lluvia. Estuvimos de buenas que les pudimos poner una carpa, pero no son condiciones dignas de trabajo”, añadió.

Y si bien, los usuarios de El País destacan el aporte de estos vigilantes a la seguridad, consideran que deben tener un vínculo más directo con la Policía.

“El crimen ha cambiado, es más organizado y peligroso, exponer a una persona mayor de edad para que se defienda solo con un machete no es justo”, aseguró Nelson Villareal en Facebook.

“Las casetas son muy necesarias, pero también sería bueno que tengan conexión con la Policía en casos de emergencias: robos, pleitos, maltrato y cualquier otra irregularidad que se presente en el barrio”, dijo Janis Daza.

Ahora bien, ¿qué tanto aportan los vigilantes comunitarios a la seguridad de la ciudad? El intendente Édinson Jaramillo, coordinador técnico de la Red de Apoyo de la Policía Metropolitana de Cali, explicó que la labor de ellos es importante para sus operativos.

“Cada día nos llaman entre 10 y 15 veces para alertarnos sobre situaciones de riesgo que se viven en los barrios; no solo se comunican para informar sobre casos graves de delincuencia, sino también para denunciar movimientos sospechosos en los barrios, puntos de expendios de droga o  habitantes de la calle peligrosos”, dijo.

De hecho, en Cali hay entre 1500 y 1800 vigilantes que pertenecen a la Red de Aliados de la Policía.

Además, la Policía cuenta con un programa llamado ‘Escuela en Convivencia y Seguridad Ciudadana’, que capacita a los vigilantes para que sepan cómo responder ante situaciones de riesgo.

“Todos los domingos, durante un mes y medio, abordamos temas como el Código de Policía, defensa personal, modalidades de robo más comunes, números de emergencia para que nos avisen sobre cualquier irregularidad, entre otros”, agregó el Intendente.

Entonces, si el trabajo de los vigilantes aporta a la seguridad, ¿qué se debe hacer para que las casetas no sean demolidas?

De acuerdo con el Decreto 0430 de 1999, las casetas deben tener una altura máxima de 2,15 metros, área de 0.90 metros cuadrados y el 50% de la parte superior debe construirse con elementos transparentes.

Además, no se pueden utilizar ladrillos ni bloques de concreto, sino que sugieren materiales livianos, como el aluminio, el vidrio y la madera.
“Se debe cumplir la norma para que las casetas no perjudiquen el espacio público y los materiales deben ser los indicados para que no se produzcan emergencias”, afirmó María de las Mercedes Romero, directora de Planeación Municipal.

También precisó que la Alcaldía no está en contra de las casetas de vigilancia, pues las que se han demolido es porque no cumplen con las debidas características exigidas por decreto.

Así, las casetas podrán continuar en los barrios siempre y cuando cumplan con las especificaciones técnicas, de lo contrario serán notificadas y destruidas.

Para tener en cuenta

El decreto 0430 de 1999 es el que rige las características de las casetas.

Artículo 7: Las casetas de vigilancia sólo se podrán ubicar en andenes con una sección mínima de 2.90 metros y preferiblemente en las zonas blandas de estos, a una distancia de 0.50 metros, medidos entre el extremo externo de la caseta y el borde del sardinel. En ningún caso la zona de circulación podrá ser menor a 1.50 metros .

Artículo 8: El solicitante es el responsable por la correcta colocación de las casetas y deberá darles el mantenimiento adecuado que impida su deterioro o indebida presentación. En caso de su destrucción deberá reponerlas.

La caseta no deberá empotrarse. Su instalación debe permitir el fácil desplazamiento de la misma en caso de arreglos e instalaciones de redes de infraestructura.

VER COMENTARIOS

  Continúa Leyendo




Powered by