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¿Volverá Cali ser la ciudad cívica de antaño?, las apuestas para recuperar la cultura ciudadana

La cultura ciudadana se vive día a día. “Hay gente que ha tenido mucho estudio, tiene muchos títulos, pero sube su camioneta de $80 millones en el andén y la deja ahí”, dice Amparo Jiménez, coordinadora de Cultura Ciudadana de la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP).

Igual los motociclistas que se suben al andén o quien se pasa el semáforo en rojo, no tienen respeto por su propia vida ni la de los demás, porque atenta contra todos. O si invade el carril del MÍO. Esas conductas no son ejemplarizantes.

La movilidad es en lo que más se siente si no hay respeto por el otro, “te arrebata la paz, la tranquilidad, porque si el peatón tiene miedo de ser atropellado, no se está aportando a la paz, porque el peatón es el gran actor supremo de la vía y cualquier hecho –un accidente– que lo altere, rompe el tejido social”, explica.

De ahí que la Alcaldía de Cali ha emprendido la titánica tarea de hacerles entender a los caleños que la vida y la paz se construyen minuto a minuto, día a día. “Y que la cultura es la mejor herramienta para transformar las comunidades y la consecuencia obvia es una convivencia más pacífica”, dice la secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, Rocío Gutiérrez, al destacar la gran apuesta de la administración del alcalde Maurice Armitage por formar mejores ciudadanos.

Por ello, este 9 de noviembre, en el Foro Cultura Ciudadana, en Clave de Paz, en el Centro Cultural Comfandi, (ver recuadro izquierdo) se compartirán y analizarán esas experiencias que transforman vidas y territorios. “No se necesitan grandes acciones para construir paz, sino ser ciudadanos responsables; sino, no se puede tener una ciudad desarrollada ni civilizada, porque civilidad es la capacidad de vivir en respeto por los demás”, dice la funcionaria de la SMP.

“Aprender a confiar en la familia, en los vecinos, en los amigos, vencer la desconfianza que solo conlleva a la ley del ‘sálvese el que pueda’. Generar confianza es importante en la construcción de la ciudad, lo cual se refleja en más seguridad para la comunidad”, afirmaCarolina Campo, subsecretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali.

Cita como ejemplo, cómo los residentes de la Comuna 15, se pusieron de acuerdo para no permitir que les botaran escombros a los lados de las vías. Establecieron un código de conducta en el que cada que vieran que alguien se aproximaba a arrojar residuos sólidos, harían uso de un pito y los demás se le unían pitando al tiempo, como un mecanismo para disuadir al infractor. “Así han recuperado puntos que ya eran críticos y deslucían el entorno”, cuenta Carolina.

Al evento convoca la Fundación para la Educación y el Desarrollo Social (FES), entidad que implementó programas líderes de cultura ciudadana en Cali desde 2010. Como los Territorios de Inclusión Social (TIOS) en once comunas y la conformación de las mesas de cultura ciudadana en 16 comunas, incluidas cinco rurales, entre otros, dijo María Lucía Lloreda, directora ejecutiva de la FES.

Además, la FES fue gestora del Comité Cívico de Cultura Ciudadana de Cali (5C), una alianza de entidades de la sociedad civil, para formar a la población y ahora apoya al Municipio en un modelo de política pública de cultura ciudadana.

Todos coinciden en un elemento importante para la cultura para la paz: entender que Cali es una ciudad diversa, receptora de gente de distintas regiones y culturas, para poder existir como comunidad y lograr llegar a acuerdos.

Semilleros de paz

De una buena comunicación dependen las buenas relaciones humanas. Si nos relacionamos desde el respeto, creamos armonía, pero si nos relacionamos desde la violencia o la fuerza, la intolerancia o el lenguaje soez, eso genera conflicto, afirma Elizabeth Gutiérrez, directora ejecutiva de la Fundación Fanalca, que desde 2004 realiza intervenciones de infraestructura con sentido social, como la construcción y dotación de cinco parques y la construcción de valores en la población en las comunas 2, 7, 14, 20 y 21. “Lo importante es ponernos en el lugar del otro, para entendernos mejor”, dice.

“Si el niño está en ambientes adversos e interactúa a través de la violencia en su hogar, así aprende a relacionarse con los demás en la escuela y en la vida, pero si se le educa en el respeto, los derechos y los deberes, así mismo se va a comportar. Y al construir una buena convivencia, se contribuye a la paz”, explica Elizabeth. El programa bandera de Fundación Fanalca es Semilleros de Cultura Ciudadana con niños de colegios públicos con uso adecuado del tiempo libre, respeto por la vida y por el medio ambiente. Como Juan José Meneses (8°, Eustaquio Palacios). “Sí se puede solucionar un problema sin gritos ni agresión, corrigiendo de buena forma”, dice. 

Tolerancia derribó fronteras invisibles

“A los caleños se nos ha olvidado ser tolerantes y queremos pasar por encima de los demás”, afirma Zulma Cabezas, vocera de la Mesa Cultura por la Paz de la Comuna 14. Este y otros mensajes son los que aprendió en la capacitación que recibió de la FES y promulga en talleres y charlas con niños, jóvenes y adultos de los barrios del oriente de Cali. Así lograron derribar muros invisibles que no permitían que niños y jóvenes de unos barrios compartieran y socializaran con los de otros, porque “sus mamás les decían: ‘no vayan por allá, eso es muy peligroso’. Pero el año pasado hicimos un pesebre muy bonito y vinieron niños de todos los barrios y demostramos que sí se puede, incul- cándoles el respeto y la tolerancia.

A los niños les enseñamos que primero vayamos, conozcamos, valore- mos y respetemos, igual con las personas, no juzgarlas por su apariencia ni por lo que digan los demás”, dice la líder y destaca que la FES fue muy importante para derribar esas fronteras invisibles y para la instalación de la mesa de paz de la Comuna 14.

Por el respeto

En Puerto Mallarino había una calle estigmatizada. Era una escombrera que servía para la venta y consumo de estupefacientes. Pero la comunidad, cansada de ese sitio indignante, se apoderó del lugar y lo transformó. Le hizo limpieza, le pintaron hermosos murales en las paredes y al frente sembraron plantas. Hoy disfrutan de El Jardín de la Esperanza.

Esa transformación se logró gracias al respeto por la dignidad del ser humano, de ellos, porque la primera persona que se debe respetar es uno mismo y así, construyeron una calle distinta”, explica Amparo Jiménez, coordinadora de Cultura Ciudadana de la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP). “Hoy es un espacio de bienestar, de orgullo, un símbolo de la dignidad humana y de la naturaleza donde van a compartir y a tomarse fotos, ya no es un sitio de delincuencia”, añade.

Afirma que es preciso infundir el valor del respeto por la naturaleza, por los seres vivientes, las normas, por la legalidad, por la diferencia de culturas, religiones, etnias, por todo: “Es un valor fundamental sobre el cual se construye una sana convivencia y eso hace que podamos vivir en paz”.

Bájele al volumen

Los residentes del barrio El Peñón estaban cansados del exceso de ruido causado por los establecimientos nocturnos. La Subsecretaría de Cultura Ciudadana, con la JAC del barrio, liderada por el presidente Juan Carlos López, realizaron en dos ocasiones el Quitapenas, una acción que ayuda a desescalar el conflicto, sensibilizando a las partes.

En visitas a los afectados, se estableció que eran en su mayoría, adultos mayores, con enfermedades, en especial del sistema nervioso, por lo cual les molestaba tanto el ruido, alterándoles el sueño y la tranquilidad, explica Carolina Campo, subsecretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali. “Luego visitamos a los dueños de los establecimientos y logramos que mostraran voluntad para hacer los correctivos necesarios para evitar el ruido que incomodaba a los vecinos”.

Igualmente el Quitapenas logró identificar que se hacía necesario unas labores de integración, porque había un síndrome de soledad entre los residentes del barrio.

Espacio público

El espacio público es por excelencia el espacio de la sociedad, porque allí todos somos iguales, aprendemos a identificar que otros son diferentes, pero a compartir actividades en común y eso permite tejer lazos entre las personas. Es la teoría de John Freddy Bustos, coordinador de La Ciudad Verde, organización ciudadana que trabaja por el bienestar común desde lo simbólico y el cambio de prácticas cotidianas. Como las intervenciones gestionadas por la comunidad en el parque Villa del Mar (Comuna 1) y Ciudadela del Río (Comuna 19).

Allí se identificaron deficiencias, como mala ocupación (delincuencia) del espacio, ausencia de señalización y de estética. La Ciudad Verde les llevó el Dagma y la Secretaría de Recreación y Deporte y con la comunidad espacios se llenaron de contenido. Los mismos niños pintaron cebras de colores en un paso peatonal a una Institución Educativa, que no estaba señalizado, los adultos se ofrecieron a ayudar a pintar y los conductores, reducían la velocidad.

Justicia restaurativa

Catalina Barona, coordinadora de Justicia Comunitaria, otro pilar de la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, aconseja aplicar el modelo de justicia adoptado por la Fundación Paz y Bien y la Casa Francisco Esperanza, donde se enseña a jóvenes a dirimir sus conflictos no con el modelo de justicia vengativa o punitiva, sino con el restaurativo del daño ocasionado. En un encuentro entre víctima y victimario se hacía una conciliación en equidad. “Los jueces de paz lo aplican y es muy efectivo para tramitar líos por deudas, ruido, linderos, mascotas o el que hace sancocho en el parque, casos que naufragarían en la justicia ordinaria y solo la congestionaría más”, dice Catalina.

En 2016, Alejandro Silva, líder de Amo mi Cali, convocó 100 voluntarios para reforestar el Cerro de las Tres Cruces. Para su sorpresa, tuvo 900 inscritos y asistieron 600. “Vi que en Cali sí hay gente interasada en mejorar y cuidar la ciudad, incluso quienes le decían, ‘en mi vida he sembra- do un árbol, pero quiero ayudar’”, cuenta.

El Foro

Cultura Ciudadana, en Clave de Paz, se realizará el 9 de noviembre en el Centro Cultural Confandi, de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. Entrada libre.

El consultor internacional y ex secretario de Cultura Ciudadana de Medellín, Jorge Melguizo, presentará modelos de Cultura Ciudadana en Colombia y América Latina, seguido del panel Estrategias de Cultura Ciudadana para Reconciliación y la Paz, con Luis Sevillano, gerente senior del Programa Inclusión para la Paz (IPA); Carolina Campo, subsecretaria de Prevención y Cultura Ciudadana de Cali; John Fredy Bustos, coordinador Colectivo La Ciudad Verde. Modera Gustavo De Roux, asesor de la Alcaldía.

Experiencias comunitarias urbanas y rurales de Cultura Ciudadana para la construcción de Paz, es el panel 2, con Rocío Gutiérrez, secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali; Fanny Ortiz Álvarez, rectora IE Agropecuaria Indígena Quintín Lame, Resguardo de Tacueyó, de Toribío, Cauca; Jahuira, rector Colegio Ideas, experiencia Cali Ciudad de las Aguas; Belisa Maya Murcia, coordinadora de IE Las Américas de Florida, Valle. Modera: Diego Martínez, director de información del diario El País.

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