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¿A dónde van a parar las 'vueltas' que no le dan en el comercio?

A quién no le pasado en un supermercado, almacén, tienda, taxi o hasta en un banco, que no le hayan dado las vueltas de $10, $20 o $50, o hasta más luego de pagar un determinado artículo o servicio.

Y aunque existe una Circular Única de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, que está vigente hace cinco años, y prohibe esa práctica, todavía algunos establecimientos se quedan con alguna moneda fraccionaria del cliente.

“Muchas veces todo sucede porque nos apena reclamar y le dejamos ese dinero menudo, así sea algo muy pequeño, al establecimiento luego de las disculpas de la cajera, o simplemente no le damos importancia al asunto”, señala *José Vélez un empleado caleño, quien dice haber sido objeto de esta práctica en numerosas ocasiones.

El asunto parece de poca monta, pero según Fernando Flórez, director de Fedeconsumo en Cali, “la gente tiene razón cuando se le quedan con alguna moneda, así sea una suma insignificante, y lo peor podría ser si el comerciante está haciendo negocio con esos dineros al no dar el cambio exacto a la clientela”.

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Lo más lógico, recalca, es que “como se trata de pequeños montos, las personas que se sientan afectadas deben dirigir su queja o reclamo a la SIC sin necesidad de acudir a la asesoría de un abogado”.

Sin embargo, al hacer cuentas si dos millones de personas compran determinado producto o servicio y no les devuelven $10, por ejemplo, la ganancia para el establecimiento sería la no despreciable suma de $20 millones en determinado tiempo.

La cifra hipotéticamente podría ser aún mayor con las ‘vueltas embolatadas’ a las personas si se trata de ventas durante la temporada navideña o de año nuevo.

Y hasta sucede en los bancos. “Hace poco pagué $83.027 de mi tarjeta de crédito, le entregué $83.050 al cajero, pero no me devolvió los $23”, relata por su parte Miguel, otro empleado. “Así sea una suma pírrica eso es un abuso”, sostiene, además, “porque si a usted le faltan esos $20 no le reciben el pago en un banco”.

Pese a que esta práctica sigue siendo común, no existen cifras, estimativos o montos oficiales sobre aquellos dineros sobrantes, excepto los montos de las llamadas cuentas de ahorro inactivas en los bancos.

A cumplir la norma

Al respecto, el superintendente delegado para la Protección al Consumidor, Fidel Puentes, le dijo a El País que “la Circular Única de la SIC, en el capítulo 2 y en particular el numeral 2.3.2.4 impone a todos los establecimientos dedicados al comercio tener disponibilidad de vueltas. Aplica tanto para el cambio del billete de $50.000 como para las devueltas de $10”.

Por lo tanto, anota, “es una obligación del comerciante cumplir con esa disposición al pie de la letra”.

Puentes aclara: “Si no hay la moneda de $10 para devolver deberán entregarle al cliente la cifra más cercana que se tenga, por decir $50. Esa es la razón por la cual en algunos almacenes devuelven no los $10 sino $50 y no es porque sean buena gente, sino porque la circular les obliga a tener moneda fraccionaria para dar las vueltas exactas al público”.

El Superintendente recordó que de no hacerlo, el comerciante incurriría en una infracción al régimen de protección al consumidor y se expondría a multas hasta de 2000 salarios mínimos legales. E incluso al cierre del establecimiento.

En el caso de los bancos, Puentes dijo que las quejas deberán ser trasladadas a la Superintendencia Financiera que es la competente para conocer ese tipo de asuntos relacionados con el consumidor financiero.
De igual manera, el usuario podrá elevar su reclamo ante el Defensor del Consumidor Financiero de cada banco que es un mediador encargado de resolver esas inquietudes.

Puentes recalcó que generalmente la gente no se queja mucho y por ello es difícil saber dónde se cumple o no la norma, pero si se vienen adelantado continuas campañas educativas para concientizar a los comerciantes sobre el particular.

En atención a la norma muchos almacenes de cadena o grandes superficies tienen al lado de las cajas unos pequeños avisos para recordarles a los consumidores la Circular de la SIC.

Sin embargo, en las tiendas de barrio la disposición de la Superintendencia se incumple todo el tiempo, ya que las personas nunca denuncian, y todo queda en el olvido, mientras la “alcancía” de ese comerciante se llena.

Otra cosa, señala Fernando Flórez, director de Fundeconsumo, es cuando se le pide al cliente que done voluntariamente sus vueltas de cualquier monto como aporte a cualquier causa benéfica. Allí no hay apropiación indebida de esos dineros.

Por eso la próxima vez que a usted le ocurra, es mejor dejar la pena a un lado y reclamar la vuelta exacta. Al fin y al cabo es plata suya.

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