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Hubert de Givenchy, el genio por el que la moda está de luto

Hubert de Givenchy, el genio por el que la moda está de luto

Sinónimo de clase y de buen gusto, The New York Times dijo de Hubert de Givenchy una vez que era “guapo como un actor de Hollywood y alto como un jugador de baloncesto”.

El aristócrata francés, que aparece en las enciclopedias junto a Coco Chanel, Christian Dior, Cristóbal Balenciaga, Jeanne Lanvin o Pierre Balmain, vistió a grandes íconos de la moda, desde Grace Kelly y Jackie Kennedy, pasando por Jane Fonda, Grace Kelly, Elizabeth Taylor, Greta Garbo y Audrey Hepburn.

A esta última la convirtió en su musa, al diseñar su vestuario para películas como ‘Sabrina’, ‘Desayuno con diamantes’ y ‘Una cara con ángel’. Y además fue su mejor amiga.

En la década de los 60 toda mujer con clase quería vestir un Givenchy. Y fue este modisto y creador francés, leyenda de la alta costura, quien dijo que “el vestido debe acomodarse al cuerpo de la mujer, no el cuerpo de la mujer a las formas del vestido”.

De ahí que el mundo de la moda de lujo haya perdido a uno de sus grandes nombres, fundador de la “maison” Givenchy, quien murió el pasado sábado a los 91 años, pero sólo hasta ayer los medios franceses dieron la noticia, luego de conocerse un comunicado de la familia.

Residente de un castillo del siglo XVI, el Manoir du Jonchet, situado en el corazón de Francia, a 130 kilómetros de París, Monsieur De Givenchy “se apagó mientras dormía el sábado 10 de marzo de 2018”, así lo anunciaron sus sobrinos ayer y advirtieron en un comunicado: “Las exequias se celebrarán en la más estricta intimidad”.

Givenchi, quien deja atrás a su compañero de vida Philippe Venet —dos años más joven que el modisto— y a su familia, según sus familiares, “en lugar de flores, preferiría que amigos y allegados donen el dinero que emplearían en estas a Unicef”.

El creador, en 1952, de la marca Givenchy, y uno de los escasos maestros de la moda que quedaban vivos, en una retrospectiva suya en el Museo Thyssen de Madrid —que recorría las cuatro décadas de su creación, hasta su retirada en 1996— dijo sobre la moda actual: “No quiero ser duro porque yo ya no estoy directamente implicado en este mundo, pero diría que ya no hay elegancia. Incluso entre las clientas que me dieron su confianza, cuando las veo hoy”.

Sueños de niño

Givenchy solía decir: “Soy feliz porque tengo el trabajo con el que soñaba de niño”. Nació el 21 de febrero de 1927 en una familia aristocrática en Beauvais (París). Su padre era el marqués de Givenchy (título que heredó su hermano y socio Jean-Claude), pero este murió y su madre se hizo cargo de su crianza y la de su hermano en la Segunda Guerra Mundial.

Su abuelo materno, Jules Badin, dueño de fábricas de finos tapices, le permitía a Hubert, cuando éste sacaba buenas notas, ayudarle a seleccionar entre miles de telas y tejidos. Así que con tan solo 15 años tomó un tren hacia París, “fui a presentarle mi colección de bocetos a Cristóbal Balenciaga”.

Admiraba al modisto español, pero “la jefa de salón me echó un jarro de agua fría. Ahora me alegro de que no me recibiera. ¡Le hubiera espantado mi trabajo”, contó a Vanity Fair. Pasaron varios años para que se hiciera realidad su sueño de conocer a su ídolo. Antes de que Balenciaga se convirtiera en una especie de figura paterna, Givenchy estudió en la École des Beaux-Arts con Robert Piguet y Elsa Schiaparelli.

Trabajó en los talleres de Jacques Fath, Robert Piguet y Lucien Lelong y entró en Elsa Schiaparelli, donde se hizo director artístico.
Rechazó una oferta de Christian Dior, porque abrió a sus 25 años su taller la ‘Maison Givenchy’, en París, y poco después conoció a Balenciaga. En 1994 presidió la Asociación Promotora de la Fundación Cristóbal Balenciaga e impulsó la creación del Museo Balenciaga, en 2011.

Givenchy fue clave, en los años 50, del prêt-à-porter de alta gama, y presentó la primera colección en 1954. Tres años después lanzó su perfume, L'interdit, del cual fue imagen Audrey Hepburn.

Incursionó en la moda masculina en 1973 con la colección Gentleman Givenchy. En 1988 vendió su marca a Louis Vuitton (LVMH), donde fue director creativo.

Sus últimas colecciones de alta costura y prêt-à-porter las presentó en 1995, cuando se retiró de las pasarelas y lo sustituyó John Galliano. En 2017, Givenchy anunció que la británica Clare Waight Keller, del grupo Chloé, sería la nueva directora artística.

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