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'Simple Chic', un libro inspirador para las mujeres

'Simple Chic', un libro inspirador para las mujeres

El origen del término ‘It Girl’ se remonta al año 1927, cuando el guionista Elinor Glyn adjetivó a la actriz Clara Bow con un ‘it’, queriendo atribuirle connotaciones como atracción, magnetismo y don especial.

Entre las ‘It Girls’ famosas encontramos a Jackie Kennedy, Grace Kelly, Audrey Hepburn, Marilyn Monroe, Diana de Gales o Elle MacPherson.

Actualmente es una ‘It Girl’ quien apuesta por un estilo con sello personal íntimamente ligado a las tendencias del momento.

Una ‘It Girl’ reconocida en Colombia es Gloria Saldarriaga, diseñadora gráfica, considerada una gran promotora del arte conceptual en Colombia, por su gestión como cofundadora
de la Galería Alcuadrado y por su labor comprometida como coleccionista de arte.

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Ella es la autora de ‘Simple chic’, un manual ilustrado por la ilustradora de moda y diseñadora caleña radicada en Barcelona, Natalia Swarz.
En dicho libro, Saldarriaga crea todo un glosario de estilo e inspiración para mujeres que saben gozarse la vida.

Asegura ella, entre otras, que “mantenerse activo intelectualmente y tener ganas constantes de aprender es, de lejos, el secreto más grande de la eterna juventud. Es conservarse siempre niño, como una esponja que absorbe conocimiento, pero ya con el discernimiento de un adulto”.
Advierte que en la era de la información “hay que saber filtrar los contenidos que consumimos”.

Agrega que “la intelectualidad no guarda ninguna relación con ser un académico. Consiste más bien en perderle el miedo a aprender, en desarrollar un criterio, una identidad, en no tragar entero”.

Para convertirse en una persona inspirada e inspiradora, dice ella, no hay que “dejarse afectar por las opiniones de los demás; más bien aproveche cualquier negatividad externa para automotivarse”.

Consejos para editar su lenguaje

Varíe el “demasiado divino” y el “espectacular”. Hacer uso de estos términos puede denotar pobreza del lenguaje. Existen más palabras para describir lo que le agrada a una persona, además no todo es tan lindo. El término “demasiado”, por ejemplo, únicamente debe utilizarse para dar una connotación negativa. Por ejemplo: “No me gusta el color de la pared; es demasiado chillón”. No le diga a todo el mundo “amor”, “baby”, “mi vida”, “corazón”, “monita”, “amiga”, “veci”, “linda” o “muñeca”. Esos adjetivos son para usarlos con alguien de muchísima confianza.

Si algo le gusta mucho no acuda siempre a la conjugación en primera persona del verbo “amar” para expresarlo. Evite los “amé verte”, “amo esos zapatos”, entre otros. Puede parecer zalamero. Y elimine muletillas como “nada”, para significar algo que sí existe. No diga “el fin de semana, nada, fui a cine, comí delicioso”. Absténgase de emplear frases de moda como “ella es lo más espectacular del mundo mundial”. Eso déjeselo a las quinceañeras. Y no ande dándole bendiciones a todo el mundo y no se sobreactúe con el emoticón de las manos en oración.

Tips: gestos ganadores

Cuide la postura. Mantenga el estómago adentro para que su espalda se vea erguida y su figura estilizada. Además así tonificará los músculos del abdomen.

Relaje la cara. Por más que tenga una conversación tensa, un entrecejo tranquilo y sin arrugas le servirá para estar bajo control.

Relaje las manos. No las empuñe, tampoco tienda a jugar con sus accesorios de mano mientras esté conversando con alguien, porque eso denota inseguridad y nerviosismo. Mantenga las manos lejos de la cara. Tocársela constantemente demuestra inseguridad y falta de control.

Conserve el cuerpo quieto. Si está sentada, cuide de no hacer movimientos repetitivos ni tics nerviosos, que demuestran impaciencia e incomodarán a los demás. Evite tocarse el pelo, jugar con las gafas o pegarse al celular.

Trate de sonreír la mayoría del tiempo.

Cultivar el intelecto

Una intelectualidad bien llevada siempre genera empatía en los demás. Eso sí, sin mostrar que se es más que los demás por poseer más conocimiento. La opinión de los otros, por más básica que sea, merece nuestra atención, escucharla es la forma más respetuosa de mostrar empatía.

Cultivar el intelecto fortalece además el carácter. No hay nada más antisexi, según Saldarriaga, que una persona que diga siempre “como digas”, “lo que tú quieras”, “quiero lo mismo que tú”. Hay que saber plantear las opiniones propias, desde luego, con integridad. No se trata ni mucho menos de armar una discusión sin fin porque el interlocutor piensa de manera distinta, así usted tenga la razón. No hay necesidad de competir para tener la razón siempre. A veces es mejor observar sin pronunciar una sola palabra.

Un consejo de la autora es mantener un bajo perfil, más aun cuando se trata de una persona muy preparada académicamente. Otra recomendación es que si no sabe algo pregunte sin pena. Cada día se aprende algo nuevo.

Inspiración

Es un estímulo imprevisto que permite potenciar la creatividad, solucionar un dilema, crear un concepto y fluir con cualquier tipo de actividad que involucre el pensamiento, la lucidez, la chispa o la imaginación.

Hay que alimentarse de arte, de imágenes que nos motiven, de lecturas, de cine o de cualquier estímulo que toque nuestras fibras emocionales. Eso fortalece la inspiración.

Para inspirarse y convertirse en una persona inspiradora, debe rodearse de gente que lo inspire. Manténgase física y mentalmente activo y tenga un lugar de trabajo ordenado, eso ayuda a la imaginación.

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