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Un niño como esposo, la trama de la nueva película Huellas

Marzo 30, 2017 - 11:45 p.m. Por:
Por Johan Giraldo Rodríguez
Película Huellas

Huellas ha sido selección oficial en 14 festivales a nivel mundial entre los que se destacan el International Filmmaker Festival of World Cinema (Berlín, 2016) donde obtuvo cuatro nominaciones.

Especial para El País

Aun siendo personas adultas seguimos llevando ese niño por dentro que nos permite conectarnos con nuestros recuerdos de la infancia. ¿Pero, alguna vez se ha preguntado que pasaría si esa niñez vuelve para adherirse a su personalidad y no irse nunca?

Huellas es un largometraje dirigido por el actor Carlos Vergara. Esta producción narra la historia de Pedro, un hombre de 40 años, que junto a su esposa ‘Tati’ forman una pareja caribeña con una vida normal. Sin embargo, todo cambia un día, Pedro enloquece, su locura es creerse niño.

Pedro en vez de esposo pasa a ser un hijo de 40 años para ‘Tati’. Angustiada por la nueva condición de su esposo, arriesga todo en un acto de locura por encontrar el remedio a este extraño trastorno.

Esta cinta hace un recorrido geográfico mostrando las bondades de municipios como San José de Uré, El Anclar, Montelíbano, Planeta Rica, Santa Cruz de Lorica, y la capital del departamento, Montería.

El País habló con su director y protagonista, Carlos Vergara, quien se encargó de contar una historia que nació de un suceso personal.

¿Cuál es la idea detrás de la película ‘Huellas’?
Es una película que tiene varias lecturas. Tiene una influencia de la psicogenealogía, que dice que muchas veces los seres humanos somos un producto de nuestro árbol genealógico. En la cinta lo vemos con el personaje Pedro, donde su regresión era necesaria para resolver cuestiones personales, con el objetivo de seguir viviendo una vida normal.

La película también nos muestra muchos elementos de la cultura caribe con la influencia musical de nuestras raíces afro e indígenas.

En la cinta podemos ver también una serie de actores que son poco conocidos, ¿cómo fue trabajar con ellos?

Quisimos trabajar con talento ciento por ciento el departamento de Córdoba. Hicimos un casting grande, al que asistieron más de 450 personas. Muchos de ellos son actores de teatro, que han tenido una formación en la región y encontramos gente muy talentosa. Para algunos era su primera vez actuando pero realmente mostraron su talento, fue una competencia sana.

La película hace un recorrido geográfico interesante, un redescubrimiento a lugares que para nosotros son desconocidos...

Definitivamente, estoy contento por mostrar estos lugares. De hecho, un grupo de jóvenes está promocionando el turismo a través de la película, Huellas. Y ese era uno de nuestros objetivos, que el cine sea un camino para promover el turismo. Y eso pasa hoy en la industria, lo puedes ver en películas de Hollywoord, en Europa, incluso cuando filmé Diomedes Díaz, muchos turistas iban al municipio de La Junta, en Valledupar, a tomarse una foto en la ventana marroncita.

¿Cómo se ha sentido en este rol de director?

Ya llevo un tiempo detrás de cámaras, en un trabajo silencioso, porque lo he hecho independiente. Ya he dirigido, escrito y produje cortos que han sido seleccionados en distintos festivales. Pero, Huellas es mi primer largometraje, todo se fue dando para llegar a este momento. Con Huellas, quería una historia sencilla, no quería manipular al espectador con los planos ni con la música.

¿Qué es lo más difícil de ser director?

Es complejo, pero creo que lo más difícil es hacer tu propia película, es decir, no dejarse influenciar de nadie. Todo el mundo quiere decirte qué hacer, puedes escuchar pero no dejarte llevar. El mayor trabajo de un director es ser fiel a su pensamiento inicial de cómo quiere plasmar su película. Igualmente, es vital tener una relación sana con los actores, eso influirá en la forma como ellos actúen.

¿Cómo hizo Carlos Vergara para dirigirse a sí mismo?

Era extraño. Yo no suelo mirar las escenas cuando termino de grabarlas. Si no me he sentido bien grabando la escena, yo le pido al director que lo hagamos de nuevo. Pero mientras filmábamos Huellas, me tocaba hacerlo y es difícil ser objetivo, porque a veces somos duros con nosotros mismos.

Desde hace unos años, el cine colombiano ha dejado las películas de narcotráfico para pasar a una oferta más atractiva, ¿qué opina?

En Colombia ya se están realizando muchos productos de calidad, distintos, en el caso de ‘Jericó’, es una forma de mostrarle al mundo que esa región también es Colombia. Hemos sobresalido en otros campos, pero de un tiempo para acá, la televisión ha complacido el morbo del público extranjero con películas de narcos.

Un recorrido musical por el caribe

Rodada en su totalidad en el caribe colombiano, Huellas destaca los más bellos e imponentes paisajes y sus tradiciones, en especial su música. La banda sonora está compuesta por diversos ritmos como el bullerengue, el vallenato, el porro, el fandango, la puya y la zafra mortuoria.

De igual forma, una de las bandas insignias del folclor colombiano, La 19 de Marzo de Laguneta, hace parte de este viaje y hará que sus protagonistas recuperen la ilusión y celebren la vida al ritmo de un fandango.

Película Huellas

Esta es una de las escenas de la película, que deja ver la belleza de los paisajes del pueblo colombiano.

Especial para El País

Huellas

Comedia colombiana.
Director: Carlos G. Vergara Montiel.
Intérpretes: Carlos Vergara, Tatiana Olea, Flora Ramos, Engliberto Fuentes, Divier Prioló.
Pedro y Tati forman una pareja que vive en una ciudad del caribe colombiano donde llevan una vida sin afanes, todo cambia el día en el que él se enloquece; su locura es creerse un niño. Tati hace de todo para que su marido se cure del extraño trastorno; como última opción lo lleva a un macondiano pueblo a confrontarlo con su madre y sus dos hermanos donde sus esperanzas de recuperar a su marido se desvanecen al ver que Pedro no reconoce a ninguno de sus tres familiares.

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