Familia

Cinco amenazas para su salud que se ocultan en su oficina

Junio 11, 2017 - 05:10 p.m. Por:
Valeria Araque - Semillero UAO / Especial para El País  
Trabajo salud

Permanecer largas jornadas en una misma posición genera, a largo plazo, enfermedades del esqueleto, corazón y circulación.

Especial para El País

Actualmente, por la modernidad, por los espacios físicos y las largas jornadas laborales, las personas se han vuelto sedentarias y prácticamente estáticas. La mayoría, por cumplir con su trabajo estándar, pasan aproximadamente ocho horas sentadas, desconociendo las afecciones que puede generar en el cuerpo.

1. Afecta la circulación

Según el especialista en cirugía vascular y angiología del Centro Médico Farallones, William Fernando Lenis, el organismo humano cuenta con un aparato circulatorio, que consiste de un sistema arterial (el cual funciona cuando la sangre es bombeada por el corazón) y un sistema venoso (el cual opera a través de la contracción muscular).

Al estar una persona estática por mucho tiempo y por la fuerza de gravedad, puede causar que los volúmenes de sangre se represen en las piernas, los cuales pueden producir diferentes cambios en la función corporal que ejercen las venas:

- Hinchazón en las piernas, tobillos o pies: ya que los volúmenes sanguíneos que no circulan, liberan un líquido hacia los tejidos de las piernas, causando dolor en las mismas, cansancio y sensación de peso.
Si tiene enfermedades como diabetes, hipertensión o insuficiencia cardiaca, la hinchazón puede empeorar.

- Si sufre o tiene tendencia a tener venas várices, el estar tanto tiempo inactivo puede agravarlas, hasta tal punto de producir coágulos en las venas, ya que no están funcionando los músculos que bombean la sangre.

Sin embargo, cambiando sus hábitos y siguiendo los siguientes consejos, puede mejorar o prevenir una mala circulación:

- Movilizarse cada 40 o 60 minutos.
- Hidratarse bien favorece la fluidez de la sangre.
- Evitar ser sedentario.
- Utilizar medias de compresión graduada, idealmente formuladas por un médico.

Para más información, consultar a un especialista.

2. Genera tensiones, dolores y en algunos casos, lesiones

Carlos de los Reyes, médico fisiatra de la Universidad del Valle, menciona que mantener posiciones fijas durante mucho tiempo, hace que los músculos estén contraídos, induciendo a retracciones musculares y tendinosas, que más adelante podrían llevar a la pérdida de elasticidad y acortamientos.

Normalmente, las zonas que más duelen son: la parte baja de la espalda (región lumbar) y la parte alta (región cervical), debido a que son los segmentos más móviles y se están sometiendo a estar quietos.
Por otro lado, unos de los efectos de pararse después de un largo tiempo estático son:

- La pelvis se inclina hacia delante (anteversión), generando que una de las curvaturas de la columna ( lordosis lumbar) sea más pronunciada, causando un dolor crónico en la parte baja de la espalda.

- Se ejerce mayor presión sobre los discos intervertebrales (estructuras que se encuentran entre vértebra y vértebra y se encargan de absorber golpes, ayudar en la forma y movimiento de la columna), generando que las hernias de disco se produzcan o por otro lado, se empeoren.

- Los músculos del abdomen, el tronco y la espalda comienzan a perder potencia (lo cual contribuye a que no se tenga una postura adecuada).

A pesar de que las responsabilidades laborales nos obliguen en cierta forma a mantener en la misma postura, puede evitar lo anteriormente mencionado, cambiando de posición por lo menos cada hora para que los músculos se estiren y se oxigenen.

3. Enfermedades y riesgos

Patricia Tenorio Carvajal, médica cirujana general de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, de Bogotá, comenta que las personas que permanecen largas horas sentadas, son más proclives a ciertas patologías.

Por ejemplo, pueden presentar alto riesgo de infarto agudo de miocardio, colesterol elevado, hipertensión arterial, estreñimiento, diabetes u obesidad, debido a la poca actividad física de la persona. En casos extremos, pueden desarrollar cáncer de colon, pues al no haber movimiento, no se están produciendo los antioxidantes necesarios para eliminar las células cancerígenas de esta zona del organismo.

Por prevención, se recomienda hacer ejercicio de manera regular.

4. Sistema óseo presenta fragilidad

Por la falta de ejercicio, los huesos se descalcifican y se vuelven más propensos a fracturas por traumatismos mínimos. Incluso, se puede presentar osteopenia o disminución en la densidad mineral ósea, que es factor de riesgo para la osteoporosis, dice Rubén Darío Hernández, ortopedista de la Universidad del Valle.

5. Afecta la funcionalidad

Martha Lucía Torres, fisioterapeuta de la Escuela Nacional del Deporte, cuenta que los músculos comienzan a perder tono muscular, fuerza y flexibilidad. Haciendo que el cuerpo adopte posturas incorrectas, que pueden llegar a convertirse en lesiones, como por ejemplo: el síndrome del piriforme (una lesión que se genera en un músculo profundo, ubicado por el glúteo), lumbalgias, espasmos cervicales y problemas para la columna, como cifosis o escoliosis (desviación de la columna hacia los lados).

Para evitar lo mencionado anteriormente, puede realizar pausas activas o gimnasia laboral, lo que implica ponerse de pie y hacer ejercicios de movilidad articular, estiramientos y además, para descansar la vista. Adicional a esto, debe realizar actividad física de 40 minutos, por lo menos tres o cuatro veces en la semana, con la ropa adecuada y en el espacio propicio.

Pausas activas

  1. Camine trayectos cortos en el lugar de trabajo.
  2. Prefiera subir las escalas que usar el ascensor.
  3. Practique ejercicios como empinarse con repeticiones de 30 “puntillas”.
  4. Cambie de posición constantemente.
  5. Si es posible acuéstese y eleve las piernas por unos minutos.
  6. Dé masajes cortos ascendentes desde el tobillo hacia la rodilla, use una loción o crema humectante.
  7. Realice movimientos en círculo con los pies.
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