Familia

La guía para evitar que sus hijos sean absorbidos por la tecnología

Febrero 23, 2017 - 11:50 p.m. Por:
Elpais.com.co
Niña feliz jugando

Niña jugando al aire libre.

El País.com.co

Los primeros seis años de vida son fundamentales para el óptimo funcionamiento del cerebro y el adecuado desarrollo motriz, cognitivo, lingüístico y social.

Es justo en esa etapa preescolar que los niños, de acuerdo con la estimulación que reciban y las experiencias que vivan, generan los circuitos neuronales necesarios para lograr tener un desarrollo óptimo en la infancia que marcará su desempeño en el resto de la vida.
Es por eso que los especialistas advierten sobre la importancia de alejar a los pequeños de los juegos electrónicos y adentrarlos mejor en actividades que estimulen de una mejor forma la creatividad y la imaginación.


“Esto teniendo en cuenta que si bien algunos de estos juegos tienen sus ventajas, pues estimulan el pensamiento abstracto, la atención, la resolución de problemas y la tolerancia a la frustración, cuando no son bien manejados y se abusa de ellos pueden causar muchos problemas”, advierte Ana María Cardona, terapeuta ocupacional de Tianshi.

Entre ellos, lesiones musculo-esqueléticas asociadas a las malas posturas, tendinitis, fatiga visual, falta de desarrollo motor. Pero también pueden llevar a la adicción, el sedentarismo, la obesidad, problemas de audición y confusión entre la realidad y la ficción.
Desde este punto de vista, los juegos creativos en los que se combine la interacción social, el movimiento, las emociones, la diversión y los retos resultarán más positivos.

Moverse. “Trepar, balancearse, arrastrarse o saltar les permitirá descubrir cómo funcionan las distintas partes de su cuerpo, aprender a calcular distancias y poner a prueba su fuerza según la actividad a realizar, y en general, desarrollar sus habilidades físicas como el equilibrio”, explica Ana María Cardona.

Les ayuda además a desarrollar su capacidad para pensar y comunicarse, al tiempo que se estimula la conexión entre mente y cuerpo.

De hecho, el desarrollo general de un menor se basa en el movimiento.

Color y diversión. Los colores que se captan a través de los sentidos son capaces de generar emociones positivas, gracias al impacto que ejercen a nivel cerebral.

Asimismo, las actividades divertidas hacen que el niño tenga una mejor disposición para aprender y que desarrolle más la atención, ya que todo le resulta más emocionante.

Integración sensorial. “Actividades en piscinas de pelotas, columpios, canoas sensoriales o puentes inestables permiten ganar confianza en el propio cuerpo y mejorar la interacción con el mundo”, comenta Cardona.

Motricidad fina. La principal actividad relacionada con la motricidad fina es la escritura.

Estos juegos llevan al pequeño a explorar el mundo, por lo que le ayudan a desarrollar el pensamiento lógico matemático y la madurez del sistema nervioso central. Sin embargo, para conviene estimular primero la motricidad gruesa, con ejercicios como atrapar algo, lanzar pelotas, escalar o arrastrarse.

Retos. Según la terapeuta Cardona, son importantes porque invitan al pequeño a ir más allá de sus capacidades, lo que aumenta la confianza en sí mismo y favorece la tolerancia a la frustración, de manera que no se rindan al primer intento cuando se equivoquen. “Estos retos pueden ser físicos o mentales, como salir de un laberinto, pasar un puente inestable o resolver un problema”, agrega.

Socialización. Al compartir espacios con otros niños y personas que no son las de siempre, aprenden valores como la tolerancia y el respeto, a ser cordiales, a entender que hay diferentes personalidades, a acatar normas y adquieren gran capacidad para resolver conflictos.

Afecto de los padres. La consigna de los especialistas es menos tecnología y más amor, acompañamiento y atención de parte de los padres. De hecho, ninguna consola de videojuego puede reemplazar un abrazo, un beso, una mirada, una palabra bonita y en general el afecto de los seres queridos.

Otras actividades. Estimule la práctica de la lectura, la música y el deporte, lo que mantendrá a sus hijos a una mayor distancia de la tecnología.

Niño y papá tablet

Niño disfrutando de la tecnología con el papá.

El País.com.co

Cómo usar la tecnología


Según Juan Camilo Díaz, profesor del Instituto de La Familia, las recomendaciones para hacer un uso seguro, responsable y constructivo de la tecnología en casa son:

• Ubique el celular y la tableta en una zona común de la casa. No permita que los niños manipulen estos dispositivos en lugares aislados, pues podrían acceder a páginas o información no adecuada para su edad.

• Establezca normas y disciplina sobre el uso de Internet, redes sociales, videojuegos y celulares.

• No se trata de prohibirle el uso de tecnología a los pequeños. Más bien de racionalizar su uso y de elegirlas de acuerdo con la edad.

• Instale aplicaciones de control en los dispositivos. Hay de diferentes versiones y para todas las plataformas. Algunas incluso son gratuitas.

• Evite que sus hijos pasen más de una hora diaria frente a los videojuegos, pues más de dos horas al día ya se considera que hay dependencia.

No olvide

Se calcula que uno de cada tres niños menores de 12 años en Colombia es usuario permanente de Internet, el 40% de los menores entre 2 y 4 años tiene contacto esporádico con dispositivos móviles y el 72% de los chicos de 8 años hacen uso frecuente de celulares y/o tabletas.
 
Se calcula que en promedio un niño a los 9 años ya cuenta con una experiencia de al menos cinco años en el uso de la tecnología y que el 83% de los jóvenes a los 14 años dispone de acceso total a diferentes tipos de aparatos electrónicos.

Una investigación del Instituto de La Familia de la Universidad de La Sabana en la que se consultó a cerca de 9.500 jóvenes en todas las regiones del país, con edades entre los 12 y 17 años, indicó que solo el 50% de los papás o acudientes está pendiente de las actividades que realizan los adolescentes en la red.

Sin embargo –concluye el mencionado estudio– al comparar la supervisión por género, se evidenció que se controla más a las niñas sobre el uso de Internet y videojuegos.

Cómo identificar la adicción

Cambios de ánimo bruscos e inexplicables.

Bajón en el rendimiento escolar.

Abandono de otras actividades de ocio, como el deporte.

Falta de interés en actividades sociales.

Alteraciones del sueño.

Ansiedad.
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