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Ocho cosas positivas de dejar que sus hijos jueguen en el parque

Ocho cosas positivas de dejar que sus hijos jueguen en el parque

El juego enseña al niño a ser más sociable, promueve el bienestar físico, incluso puede hacer que los chicos aprendan de una mejor manera a trabajar en equipo.

De acuerdo con la psicóloga Annie de Acevedo, “el juego le enseña a un niño a autorregularse, promueve el bienestar físico social, intelectual y emocional”.

Así mismo asegura la experta, “muchos padres menos precian el juego pues lo ven como una pérdida de tiempo, por el contrario, un niño que no desea jugar al ‘doctor’ al ‘papá’ o al ‘colegio’ es un niño que debe preocuparnos”.

Por su parte la doctora Antronnete Yancey, de la Universidad de California, encontró que los niños que hacen ejercicio físico identifican más rápido los estímulos visuales y se concentran más que los que no. Además, el columpio, la mecedora y el movimiento rítmico les ayuda a mejorar el control del equilibrio y movimiento ocular.

Por esta razón, Fab realizó este año su campaña ‘Aprendiendo al aire libre’ que incentiva el juego y las actividades lúdicas. Conozca algunos beneficios del juego.

1. Mayor atención

Las lecciones que se aprenden al aire libre, ya sea matemáticas, ciencias o idiomas, acompañan al niño por el resto de su vida.

De acuerdo con los expertos es importante que desde temprana edad los niños tengan la libertad de jugar, pues esto les permite construir amistades, probar sus propios límites y resolver sus propios problemas.

2. Desarrollo emocional

De acuerdo con la psicóloga Annie de Acevedo, el juego es fundamental en la vida emocional de un niño. “Infortunadamente el juego libre y
espontáneo está siendo remplazado por los electrónicos, generando que en los últimos años los niños dejen de hacerlo de manera espontánea. Esto no es adecuado pues el juego promueve la sanidad mental, desarrollo neuropsicólogico y más que nada desarrolla las habilidades sociales”.

3. El miedo impide el juego

En el ‘Dirt is Good’, de Unilever 2017, se ve que por miedo e inseguridad el 86 % de los papás no dejan que sus hijos jueguen al aire libre frecuentemente. Organizaciones como United Way y marcas como Fab a través de ‘ensuciarse hace bien’ encabezan la iniciativa ‘aprendiendo al aire libre’ que invita a que los colegios incluyan estos juegos.

4. Juego real

El juego real se define como un juego experiencial, exploratorio, multisensorial, que conecta a los niños con el mundo real que los rodea. “El simple acto de emprender un juego libre, sin reglas ayuda a que el niño descubra su cretividad, imaginación, intereses y talentos innatos”, explica Ken Robinson mienbro de la junta asesora de ‘Dirt Is God’.

El juego real ayuda a que los niños aprendan y desarrollen habilidades vitales desde acciones básicas como caminar, hablar y escribir, hasta el desarrollo de la inteligencia emocional, crucial para el éxito como adulto.

5. Hay que jugar

De acuerdo con el programa ‘Dirt is good’, Unilever 2017, uno de cada diez niños del mundo, entre los ocho años de edad, nunca tienen la posibilidad de jugar al aire libre y el 96 % de sus padres son conscientes de que esta situación afectará el desarrollo integral de sus hijos. Pero según los expertos jugar no es solo referente de un espacio de diversión donde se canalizan energías. Cuando se hace al aire libre los más pequeños tienen oportunidad de desarrollar habilidades, destrezas y defensas que les permitirán crecer sanos física y mentalmente.

Mejora la salud

De acuerdo con cifras de la OMS se calcula que en 2016, más de 41 millones de niños menores de cinco años en todo el mundo tenían sobrepeso o eran obesos. Ante esto los expertos en salud explican que jugar al aire libre previene la obesidad infantil, que es una enfermedad que se ve con mayor frecuencia en la sociedad.

Se debe desde el hogar incentivar el juego y realizar actividades en familia como patinar, jugar fútbol o cualquier otra actividad lúdica.

7. Más parque

Más del 40 % de las mamás colombianas solo dejan que sus hijos vayan al parque una vez a la semana, y un 10 % permite que sus hijos vayan al parque solo una vez al mes, deacuerdo con la Encuesta Nacional de Mamás realizada por Unilever en agosto de 2016. Igualmente, los expertos explican que incentivar las actividades al aire libre, juegos en el parque y a campo abierto lideradas por colegios puede catalogarse como una alternativa clave para mitigar esta condición en el país.

8. Relaciones sociales

Los niños solitarios y tímidos pueden encontrar un buen estímulo para desarrollar sus habilidades sociales en los juegos al aire libre si se presenta como una rutina habitual. Logran desarrollar capacidades como: qué hacer si un niño se cae y se hace daño, cómo pedir ayuda si se encuentra en apuros, cómo reaccionar cuando un niño le quita un juguete. Situaciones del día a día que, unas veces dirigidas por los padres y otras solos, les hacen entender el mundo y a los que los rodean.

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