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Eso no se hace

Marzo 02, 2017 - 11:55 p.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Estar a punto de graduarse del colegio y tener la posibilidad de llevar a cabo estudios universitarios, es para cualquier joven un momento de la vida en el cual tienen la certeza de poder cumplir un sueño. No obstante, para muchos en Colombia durante años esos sueños estaban lejos de concretarse.

El programa Ser Pilo Paga, concebido por el Ministerio de Educación e iniciado en 2014, busca contribuir a realizar sueños y a solventar la angustias económicas de estudiantes excelentes que provengan de familias de escasos recursos. En ese orden de ideas quienes hayan obtenido un puntaje superior a 342 en las pruebas Saber, estén registrados en el Sisbén y hayan sido admitidos en una Institución de educación superior registrada, tienen acceso a créditos condonables del Icetex, los cuales cubren el valor total de la matrícula. El Icetex también les entrega subsidios como apoyo a la manutención, estos varían entre uno y cuatro salarios mínimos y están destinados a transporte, libros, vivienda y alimentación.

Desde 2014 y en los programas Ser Pilo Paga 1 y 2, se han beneficiado 30 mil estudiantes y del Gobierno a 2018, la meta es llegar a 40 mil. En total -según las cifras oficiales- el Ministerio de Hacienda ha financiado 450 mil millones de pesos. Es sin lugar a dudas un programa ejemplar, coherente con la visión del Gobierno de generar paz, equidad y educación y de ser adoptado como una política de estado (así como sucedió con el programa de Cero a Siempre para primera infancia), marcará una gran diferencia en este país en el mediano y largo plazo.

Sin embargo, el programa ya comenzó a fallar en su ejecución. Los subsidios para manutención que debían entregarse a mediados de febrero no se desembolsaron y el problema se hizo público por las denuncias y quejas de los estudiantes beneficiarios. Según el Icetex, la raíz del problema está en dos hechos. El primero, que muchos estudiantes no hicieron a tiempo el trámite de renovación de su crédito con las universidades y esto lo creo porque la tendencia nuestra como colombianos es dejar todo para el último momento sin medir las consecuencias que eso pueda tener en procedimientos o planes. El segundo, es que el Ministerio de Hacienda no entregó los recursos a tiempo por una confusión en las fechas y eso retrasó los procesos administrativos. Esto no solo no lo creo, sino que me parece un hecho extremadamente preocupante, ya que Ser Pilo Paga se financia con recursos públicos y todos sabemos que estos son limitados. La pregunta es ,¿será que este es el principio del fin de un gran programa y el Gobierno por falta de planeación en la destinación de recursos (o que los ha dilapidado en otra iniciativa) va a anular los sueños de miles de jóvenes y de sus familias, además de la esperanza de tener un país educado y abierto a un futuro distinto? Sería imperdonable.

Tengo la certeza que ningún gobierno ha hecho tanto por la educación en la historia de este país como los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos. Ellos la dignificaron y la pensaron a largo plazo. Un gobierno construyó sobre los cimientos que puso el otro y esa articulación en nuestro sistema político no sucede a menudo. Esa continuidad en programas es lo que Colombia requiere y claramente se dará en la medida en que se garanticen y aseguren los recursos y se administren de manera óptima porque lo que es claro, es que con los sueños de los seres humanos no se juega.

Sigue en Twitter @CarlinaToledoP

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