Columnistas

Un audio lamentable

Marzo 10, 2017 - 11:50 p.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Hago parte de ese gran número de colombianos que no nos consideramos santistas pero que por creer que la guerra no es alternativa viable ni humanamente digna, le apostamos al proceso de paz. Soy también de quienes creen que cuando la democracia le da juego a alguien, este merece la oportunidad de gobernar y darle madera desde el primer día, no es justo ni patriótico.

Tampoco soy uribista pues no creo en los caudillismos mesiánicos, ni en la amargura cotidiana como herramienta de comunicación colectiva. Soy colombiano pero sobre todo vallecaucano, ese es el ‘ismo’ que realmente disfruto y por eso creo que el gran error que estamos cometiendo es que por pelearnos entre uribistas y quienes no lo son, se nos olvidó ejercer la vallecaucanidad, esa doctrina que busca la lucha abnegada por un departamento competitivo y exitoso donde sus moradores tengan un entorno socioeconómico que les facilite su felicidad. Pero no, los egos y los individualismos bogotanos y paisas nos desviaron de la lucha lógica para pelearnos entre hermanos.

Por ejemplo, el audio donde el Presidente prevé medidas para castigar el precio del azúcar es lamentable. Por la forma y por el fondo. Sin que su interlocutor, el presidente de Nutresa ponga el tema, Santos lo hace. El remate donde dice que el nombramiento de Luis Fernando Londoño como embajador en Argentina facilitará la medida, no le hace bien al mismo Santos, ni a Londoño, ni a Juan Carlos Mira, su sucesor.

Con gestos como esos, crece la impopularidad de un gobierno que hubiera podido tener un mejor final. Sin embargo, estoy convencido que el momento no es para hacer antigobiernismo. Sería torpe y perdedor. Es para unirnos en una estrategia de unión en defensa de nuestro principal generador de bienestar, la caña de azúcar, como lo ha demostrado Procaña en su solidaridad vertical de los últimos tiempos con Asocaña. El camino de incrementar los odios o hacer oposición desde los eventos sociales es estéril.

El nuevo presidente de Asocaña deberá utilizar su activo relacional con el gobierno, incorporar en su talante la calidez de sus padres y acercar toda la vallecaucanidad en un objetivo común: la defensa de nuestro producto bandera.

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