Incoherencia
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Incoherencia

Junio 20, 2017 - 11:50 p.m. Por: Emilio Sardi

Así como el alcalde Armitage enfrentó con seriedad el problema de las barras bárbaras, debe ocuparse ahora del daño creado por la total incoherencia de quienes han llevado al caos a la cada día peor movilidad de los caleños. Estos ingenieros de escritorio, que esconden su incapacidad para organizar el tránsito tras las excusas populacheras de ‘los peatones’ y ‘la sostenibilidad’, buscan únicamente “desincentivar el uso del vehículo particular” y agreden sistemáticamente a los más de doscientos mil hogares caleños que lo usan. Hogares, por cierto, que son los que sostienen con sus impuestos al Municipio y que no tienen otra opción de transporte pues, como se sabe, el Sistema Masivo es pésimo y tiene muy pobre cubrimiento. Mal diseñado, mal implementado y mal operado, sólo estimula la informalidad y la compra de motos.

Para muestra está el reciente anuncio de que van a ampliar el horario del pico y placa porque han detectado mayor congestión en un sector del Sur de Cali. Es absolutamente incoherente ampliar el pico y placa en el Norte porque exista congestión en el Sur. Lo lógico es establecer restricciones sectoriales, si realmente se justifica hacerlo. Pero antes deben analizarse medidas alternativas que con seguridad aliviarán la congestión. La más obvia es establecer el pico y placa para las motos, que ya circulan en mayor número que el de los carros. Contaminan más que los carros, violan permanentemente las normas de tránsito y de la prudencia, y ya hay por lo menos una moto involucrada en seis de cada diez muertes en las vías. Y debe también analizarse seriamente el hecho de que el tráfico fluyó muy bien y todos los tiempos de transporte se redujeron en Cali el día del paro de taxis en protesta contra Uber. ¿Cuál es la incidencia real de los taxis en la congestión? ¿Qué debe hacerse al respecto?

Ni qué hablar de la incoherencia en el tema de la infraestructura. Por un lado, se reconoce el atraso de décadas en la infraestructura vial de la ciudad, pero por el otro se ignoran puntos que son claramente prioritarios. Así, por ejemplo, se incluye la intersección de Chipichape, donde no hay mayor problema, y se ignora la vecina intersección de la Clínica de los Remedios, donde el tráfico que va del Oriente al Oeste cruza importantes arterias que unen el Sur con el Norte, en ambos sentidos. O se contemplan obras en la salida a Jamundí, pero se olvida el crucial cruce de la Calle 5ª con la Carrera 80.

Y la incoherencia en cuanto a infraestructura llega a ser abismal cuando, después de reconocer la existencia de una clara deficiencia por el atraso en que estamos, se establece un masivo programa para obstruir las precarias vías hoy en uso. Se planea extender la congestión creada en la Avenida 2N entre las calles 25 y 15 angostando el tramo de la misma avenida que pasa frente al CAM, reduciéndola a callejuela de pueblo. Van a reducir los carriles en la Avenida Roosevelt y a cerrar una de las calzadas de la Carrera 34. Y anuncian que les quitarán un carril a las 59 principales y ya saturadas vías de Cali, desde la Avenida 6ª hasta la Cañasgordas, mientras el Secretario de Tránsito buscará “mejorar” la movilidad construyendo 210 nuevos policías acostados (¡en una ciudad que ya tiene el mayor número de esos esperpentos en el país!).
La verdad es que ya se está pasando de la incoherencia a la locura furiosa. ¡Por favor Alcalde, no los deje!

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