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Perdió el fútbol

Marzo 08, 2017 - 11:00 p.m. Por: Gerardo Quintero

120 personas conducidas a estaciones de Policía; 45 gramos de bazuco y dos libras de marihuana incautadas, tres personas heridas, más de 30 armas blancas de diferentes tamaños incautadas, decenas de celulares rapados a sus propietarios.

Esto parece el balance de un dramático fin de semana en la ciudad o un allanamiento realizado a la tétrica cárcel de Villahermosa. Pero no, este es el resultado de una tarde de fútbol en Cali.

Es lamentable lo que está sucediendo con un espectáculo que hace tan solo unos años congregaba a la familia. Unos días antes del partido entre América y Nacional circularon en las redes sociales amenazas directas contra los hinchas del equipo verde. Ni siquiera, si usted era hincha del América podía ir al estadio con una camiseta roja, tenía que ser la camiseta oficial del equipo. También amenazaban diciendo que se tomarían el derecho de ‘detener’ a cualquier persona y exigir su cédula para comprobar que hubiesen nacido en Cali y no se tratara de paisas camuflados. ¿Qué es esto?

Asistir al estadio o transitar por sus alrededores en los días previos a un partido se ha vuelto una tortura. Jóvenes drogados que te exigen dinero en los semáforos, hordas de delincuentes prestos a atracarte en las esquinas. La situación no tiene control por parte de la Policía, nadie sabe qué hacer, todo se salió de las manos. En la sede del Deportivo Cali un grupo de barras bravas van a gritar contra el técnico y los jugadores. Un adolescente de 15 años fue asesinado en la vía Cali-Palmira por supuestos fanáticos del Cali que lo ‘descubrieron’. Un reconocido periodista deportivo de la ciudad es amenazado por redes sociales. Hace unos meses integrantes de una barra colgaron una pancarta amenazando a los árbitros… ¿Qué más falta?

El fútbol se contaminó, está tomado y cada vez da más miedo ir a los escenarios deportivos. Todo esto con la connivencia de directivos, las mismas autoridades y, claro, con la pasividad de aquellos hinchas que disfrutaban de este deporte y tuvieron que huir de los estadios. Lo peor es que nadie hace ni dice nada. Mientras tanto, sigamos contando muertos, atracos y vandalismo.

Sigue en Twitter @Gerardoquinte

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