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Oasis

Marzo 01, 2017 - 12:47 a.m. Por: Gonzalo Gallo

Dios mío, si acepto la realidad, me alejo de batallas estériles, y de ser un amargado y de un inconformismo pestilente.

Por eso cuenta el tenor Andrea Bocelli que asumir su ceguera fue el primer paso para salir adelante y triunfar.

Y eso es exactamente la aceptación, no es resignarse, es tomar la realidad tal como es y mejorar lo que se puede.

No es fácil porque hay situaciones bien espinosas, pero con fe, amor y constancia logro superarme.

Ante todo, Señor, debo aceptarme a mí mismo y quererme como se quería Celia Cruz: con una fuerte autoestima.

Mi reto es valorarme, no ser víctima y esmerarme por dar lo mejor de mi sin envidiar a los demás.

Entonces fluyo, valoro a los otros y dejo de estar peleando contigo, Señor, con la vida y con la realidad.

Sólo estoy bien cuando me amo y acepta a los otros como son, sin dejar que nadie abuse de mí. Gracias, Dios mío, por guiarme.

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