Columnistas

Oasis

Septiembre 10, 2017 - 11:30 p.m. Por: Gonzalo Gallo

Acepta este hoy tal como es, con sus luces y sus sombras, porque todo es perfecto en su aparente imperfección.

Este hoy, con todas sus manchas o desagrados, con su insatisfacción y desilusión, es perfecto para nuestro aprendizaje.

Solamente aprende a ver en él todo lo bueno de los humanos que suele quedar oculto por el mal que se destaca sobremanera.

Admira la capacidad del hombre para transformar la realidad, a sacar bienes de los males y realizar buenas acciones. Hoy no es peor que ayer.

En 1721 el maestro Bach compuso la preciosa cantata 147. La última parte: “Jesús, alegría de los hombres”, es una de sus más bellas melodías.

La tituló así, El corazón y la boca, sus obras, su vida (Herz und mund und tat und leben) y toda es un canto a la fe, el amor y la esperanza.

Meses antes había enterrado a María Bárbara, su primera esposa, y se quedó con seis huérfanos. Con ella tuvo 13 hijos de los que 7 murieron
pequeños, muy común en esos tiempos.

Pero Bach tenía una fe inconmovible. Tenía a Dios en su corazón y en su boca, en sus obras y su vida. Aprende de él e irradia fe y esperanza.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Hoy:
Publicidad
Publicidad