¡Sí, sí, Colombia!
Editorial

editorial: ¡Sí, sí, Colombia!

Colombia acaba de clasificar a la Copa Mundo de la Fifa por segunda vez consecutiva, de la mano del técnico argentino José Néstor Pékerman, en una de las eliminatorias más cerradas y emocionantes que haya habido hasta ahora.

¡Sí, sí, Colombia!

Octubre 11, 2017 - 11:55 p.m. Por:
Elpais.com.co

Colombia acaba de clasificar a la Copa Mundo de la Fifa por segunda vez consecutiva, de la mano del técnico argentino José Néstor Pékerman, en una de las eliminatorias más cerradas y emocionantes que haya habido hasta ahora. Y desde el martes en la noche todos los colombianos se han unido en un solo sentimiento de alegría de color amarillo, como la camiseta de la Selección.

Ese entusiasmo colectivo que hoy sienten los colombianos es el reflejo de lo que puede lograr la Selección en un país que se ha acostumbrado a ver el rostro de la felicidad también en el fútbol.

Había que tener fe. Y los primeros en aferrarse a ella fueron los jugadores y el técnico, quienes le prometieron al país dejarlo todo en Lima frente a Perú en el último juego del clasificatorio.

La fe, en este país atribulado por la violencia y la corrupción, resulta bastante complejo alcanzarla a veces. Pero la Selección acaba de demostrarnos que nunca hay que perderla. Y en ello ha sido trascendental el ejemplo de un hombre que jamás perdió la esperanza y que luchó día a día por recuperar un sueño que se le fue de las manos por un infortunio. Radamel Falcao García estará en Rusia, luego de perderse la cita en Brasil 2014 por culpa de una grave lesión.

Antes del partido frente a los peruanos, Falcao fue el hombre que movió la fe le los colombianos y a través de las redes sociales hizo un llamado para que todos acompañáramos al equipo en ese juego contra los peruanos. Millones de colombianos le copiaron el mensaje y alentaron a la Selección para lograr el tiquete a Rusia. La fe, en un país como el nuestro, también juega.

Fue emocionante ver a los jugadores unirse en un solo abrazo el martes en el estadio Nacional de Lima, como fue emocionante también sentir la celebración de los colombianos en las calles, a pesar de algunos hechos menores de orden público.

Esa alegría colectiva que habita hoy en el país hay que prolongarla hasta junio del 2018, cuando inicie el Mundial, para alentar a la Selección a que repita y mejore, por qué no, el papel hecho en Brasil 2014, donde fue quinta y donde James Rodríguez se alzó con el botín como goleador de la Copa Mundo, con seis tantos.

Gran responsable de esta felicidad es también el técnico Pékerman, un argentino que se metió en el corazón de los colombianos y que nos ha cumplido por segunda vez consecutiva el sueño de estar en la cita adonde acuden las mejores selecciones del mundo.

Habrá muchas cosas por corregir, hablando de lo futbolístico. Sin embargo, la cuota inicial para desempeñar un buen papel en Rusia ya está puesta, y son justamente esta alegría, esta fe y esta esperanza que han vuelto a unir a todos los colombianos en un solo sentimiento.

La Selección, cómo no, se sale de la cancha para darnos otras lecciones. Porque el fútbol, hundido otras veces en el lodo por cuenta del narcotráfico, la corrupción o la violencia, aparece ahora como un elíxir que debemos aprovechar para seguir unidos como un solo pueblo.

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