Vecino incómodo
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opinion: Vecino incómodo

Aunque ésta ha sido una de las múltiples violaciones que Colombia ha tenido que soportar del vecino, las circunstancias de la ocurrida son muy distintas. Es incomprensible que esos soldados atraviesen la frontera armados y sin explicación alguna tomen posesión de territorio colombiano.

Vecino incómodo

Marzo 23, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

En un hecho insólito, miembros de la Fuerzas Armadas de Venezuela atravesaron el río Arauca y durante tres días se instalaron en territorio colombiano. Aunque la violación de nuestra soberanía fue superada mediante el diálogo y la diplomacia, queda pendiente la obligación de explicar a los colombianos la razón de esa acción que desconoció los principios del derecho internacional y pudo desencadenar un incidente de proporciones entre los dos países.

Ahora se conoce que la invasión se inició desde el pasado domingo. Tropas venezolanas atravesaron el río, frontera natural y visible, para apoderarse de una porción de territorio nacional en caño Jujú, en zona rural de Arauquita, departamento de Arauca, expulsar a los propietarios de las tierras, destruir sus sembrados e implantar la bandera de su país. Durante cuatro días se mantuvieron allí, alegando que era territorio de su país y que cumplían órdenes superiores.

También se relevó que el Gobierno Nacional actuó por los canales diplomáticos, rechazando la absurda acción militar y ordenando además el desplazamiento de la Fuerza Pública al sector. Esa actitud impidió que se produjera un incidente mayor, y culminó con la salida ayer del destacamento venezolano, luego de que el presidente Nicolás Maduro ordenara su retiro.

Pero el incidente no puede terminar allí. Aunque ésta ha sido una de las múltiples violaciones que Colombia ha tenido que soportar del vecino, las circunstancias de la ocurrida son muy distintas. Es incomprensible que esos soldados atraviesen la frontera armados y sin explicación alguna tomen posesión de territorio colombiano. Son las vías de hecho inaceptables contra un vecino que ha demostrado respeto por Venezuela y que, en caso de existir cualquier litigio, debería ser informado o demandado ante los tribunales competentes.

¿Quién ordenó esa invasión? ¿Cuál es la causa? ¿Es eso alguna estrategia para despertar el nacionalismo en Venezuela y tratar de desviar la atención sobre la crisis económica, social, política y humanitaria que padece esa nación? ¿Es una demostración mediante la cual se quiere manifestar alguna intención de usar la fuerza para, según lo pregona el régimen de Nicolás Maduro, advertir la intención de defender su país de la “invasión imperialista”?

El hecho tampoco puede ser considerado como aislado. En los últimos años ha sido corriente la expulsión y el mal trato de los colombianos por las autoridades venezolanas. También, el frecuente cierre de la frontera basado en caprichos de todo tipo contra nuestro país obliga a nuestro Gobierno a utilizar los canales diplomáticos. Y no faltan las acusaciones y los insultos lanzados por dignatarios de esa nación contra dirigentes y funcionarios de la nuestra.

Esa no es una buena relación de vecindad, ni podrá serlo mientas el Gobierno de Venezuela siga usando a Colombia como cortina de humo para cubrir el desastre en que sumió a su país. Por eso, hay que exigir explicaciones satisfactorias sobre el extraño incidente, y reclamar que en adelante se respete a Colombia y se eviten provocaciones insensatas como la de esta semana.

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