Molino de papel

¡Al fin!

Marzo 07, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Hoy comienza a saldarse una deuda de 46 años que la Nación tenía con el Valle: la modernización del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón.
Desde su inauguración en julio de 1971 para recibir a las delegaciones que participarían en los Juegos Panamericanos, poco se había hecho para mejorar sus instalaciones.

Ahora, luego de una inversión de $230.000 millones, el Bonilla Aragón cuenta con una mejor infraestructura, que incluye una nueva terminal internacional y le permitirá atender el doble de los 5,6 millones de pasajeros que recibe al año.

La ampliación del Aeropuerto debería ser la oportunidad para aprovechar la estratégica ubicación geográfica que ofrecen Cali y el Valle, como puentes para comunicar al sur del Continente con Norteamérica, así como las bondades de su clima, que permiten mantener el aeropuerto en operación durante las 24 horas del día todo el año.

Con buenas instalaciones, mejores condiciones y una posición privilegiada, las compañías aéreas deberían mirar ahora al Bonilla Aragón como una posibilidad inmejorable para concentrar sus operaciones en la región y de paso descongestionar el aeropuerto Eldorado de Bogotá, el más claro ejemplo del centralismo en Colombia.

También es el momento para que el Cali y el Departamento aprovechen el moderno aeropuerto y lo hagan parte esencial de su progreso así como de su posicionamiento como la región líder del Pacífico colombiano.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Hoy:
Publicidad
Publicidad
Publicidad