molino de papel

La amenaza es en serio

Las épocas en las cuales el invierno en Colombia se definía como unas lluvias ocasionales, alternadas con días e incluso semanas de clima seco, son cosa del pasado.

El país lleva un mes viendo caer aguaceros torrenciales que han causado una decena de víctimas mortales y dejan miles de damnificados.

Cali y el Valle están padeciendo los rigores de esa temporada lluviosa que no da tregua, con empalizadas de sus ríos que arrasan todo a su paso, inundaciones que colapsan la ciudad y con graves perjuicios para la comunidad.

Ese clima extremo empeora cada año entre otras razones por el daño ambiental al que se han sometido las cuencas de los ríos y en general los ecosistemas.

Así mismo, sus consecuencias se gravan por la irresponsabilidad de quienes no tiene reparo en inundar y taponar con basuras los canales de la ciudad impidiendo que cumplan con su función de evacuar las lluvias.

La falta de autoridad también ha permitido que los inviernos puedan terminar en catástrofe por no tomar a tiempo decisiones necesarias o por permitir, por ejemplo, que los puentes terminen convertidos en viviendas y sus habitantes se expongan a ser arrastrados por la corriente como ocurrió ayer en Cali.

La amenaza es en serio, más cuando se prevé que el invierno se extenderá hasta junio, lo que obliga a que las autoridades tomen las medidas necesarias para evitar más catástrofes y que cada habitante se concientice de la responsabilidad que tiene para evitar tragedias.

VER COMENTARIOS

  Continúa Leyendo




Powered by