Molino de papel

Sí se puede

Marzo 12, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Para bien de Cali, los esfuerzos de las administraciones municipales para recuperar el jarillón del río Cauca ya muestran resultados.

Se han despejado 13,7 de sus 26 kilómetros, lo que es un logro para un proceso largo y sobre todo complejo, lleno de presiones y obstáculos.

La urgencia de trasladar a quienes durante décadas invadieron el dique y la necesidad de hacerle mantenimiento y reforzarlo, fue demostrada hasta la saciedad, ante la amenaza que significaba para más de la mitad de la ciudad.

Pero la negligencia de quienes hicieron política con las necesidades de los asentamientos y de quienes han querido lucrarse con la situación, retrasaron la toma de decisiones.

Son 8.777 familias las que se asentaron en el jarillón del Cauca desde su construcción en 1992 o que regresaron a él una y otra vez luego de recibir los subsidios del gobierno.

Aunque aún falta por reubicar a las dos terceras partes, ya están los recursos y la disposición para continuar con su traslado, que debe culminar en el año 2019.

Ese impulso es el que se debe seguir con firmeza, para evitar que se retroceda en la recuperación del jarillón o que de nuevo se permita la intromisión de quienes quieren sacar provecho de él.

Es el compromiso para evitar que Cali se vea expuesta a la tragedia que significaría la ruptura del jarillón del Cauca para dos millones de caleños.

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