Vehículos

Cuidado: Estas son las situaciones de peligro más frecuentes a la hora de conducir

Agosto 25, 2017 - 03:56 p.m. Por:
Redacción de El País
seguridad al conducir

Un niño que corre tras un balón y que sale al paso en la calle es una de las causas de accidentes a bordo de un vehículo.

Foto: Fotolia / El País

Los riesgos implícitos en la conducción de un vehículo empiezan en el mismo momento en el que se le da vuelta a la llave de encendido para iniciar la marcha.

A partir de ese instante todos los conductores quedan expuestos a verse involucrados en un accidente de tránsito perfectamente evitable, si se conduce asumiendo una actitud defensiva frente al volante.

Por obvias razones esta actitud defensiva demanda la total concentración por parte del conductor, quien debe estar siempre atento y preparado para enfrentar y salir airoso de las situaciones de inminente peligro que se presentan en la conducción diaria.

A propósito de lo anterior es preciso mencionar y tener en cuenta que de acuerdo con las estadísticas de las grandes compañías aseguradoras del mundo, el mayor porcentaje de accidentes ocurre en el entorno conocido por el conductor, que por regla general se limita a un área no superior al kilómetro cuadrado con respecto al lugar de residencia o trabajo.

La razón para explicar la mayor vulnerabilidad de este entorno no es otra que la condición humana, que nos hace sentir relajados y confiados cuando circulamos por vías consideradas como territorio propio por su permanente uso.

Por esta sencilla razón, la atención y prevención del conductor debe ser mayor en esta pequeña y riesgosa zona.

Aclarado lo anterior, El País describe a continuación algunas de las situaciones de peligro más frecuentes que deben enfrentar los conductores por el mero hecho de sentarse frente al volante de un vehículo.

Saliendo del garaje

Uno de los accidentes más lamentables que enfrenta un conductor es el de atropellar a un ser querido o desconocido, mientras se da marcha atrás para sacar el auto del garaje.

Cabe aclarar que la mayoría de las víctimas de esta clase de accidente son los bebés gateadores y niños ocultos a la vista del conductor, quien no los puede detectar a tiempo.

Para evitar esta penosa situación se deben usar los tres espejos, la cámara y sensores de reversa del auto.

De no contar con estas dos últimas ayudas (cámara y sensores) lo recomendado es realizar una inspección alrededor del vehículo antes de abordarlo y dar marcha atrás.

Niños en la vía

El viejo y sabio refrán que reza: “Detrás de un balón siempre viene un niño” describe a la perfección una de las circunstancias de peligro que se presentan a diario en las calles del mundo.

Esta situación de riesgo es causada por la imprudencia de los infantes que a su corta edad no pueden medir los riesgos inherentes a correr detrás de una pelota sin mirar si viene o no un carro, montar en bicicleta o patinar en vías de tráfico denso, entre otras situaciones detonadoras de accidentes.

Por esta razón, todo buen conductor debe prestar atención a este tipo de situaciones y reducir la velocidad cuando transite por zonas escolares, residenciales y parques.

Reductores de velocidad

Estos obstáculos viales conocidos popularmente como ‘policías acostados’, que son instalados con el buen ánimo de reducir la velocidad en sitios específicos, son paradójicamente generadores permanentes de accidentes de tránsito y daños a los vehículos.

De esto pueden dar testimonio los centenares de conductores que no alcanzan a frenar y se ‘comen’ estos montículos de asfalto o cemento, bien sea por no estar debidamente señalizados, por estar camuflados con la vía o por simple distracción del conductor.

En este caso lo recomendado para no golpear el coche, tener que frenar en seco o perder el control del vehículo es pasar el auto por el ‘policía’ de forma diagonal y nunca de frente.

De esta manera, el sistema de suspensión, diseñado para trabajar de manera independiente en cada una de las ruedas, evitará o minimizará la intensidad del brinco que hace levantar el auto del piso ocasionando la pérdida del control vehicular por simple falta de adherencia de las ruedas delanteras.

Estas tres frecuentes situaciones de riesgo reseñadas son suficientes para mostrar la importancia que tiene asumir siempre una actitud defensiva frente al volante, que podemos resumir en tres sencillas palabras: Esperar lo inesperado.

Un gran porcentaje de los reductores de velocidad dispuestos en las calles de Cali son instalados sin autorización por las autoridades.

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