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Estos fueron los 'peros' que frenaron el Plan de Movilidad de Cali

Estos fueron los 'peros' que frenaron el Plan de Movilidad de Cali

Antes de que el Plan Integral de Movilidad Urbana, Pimu, de Cali quedara archivado en el Concejo Municipal, fue motivo de polémica porque supuestamente establecería tarifas de parqueo en la ciudad que podían alcanzar los $8000 la hora.

“Interpretaron mal la norma, esa información es falsa y mal intencionada”, asegura el concejal Carlos Hernán Rodríguez, coordinador ponente del proyecto de acuerdo, que hasta la semana pasada se debatió en la Comisión de Plan y Tierras de la Corporación y ahora deberá esperar hasta el 2018 para iniciar un nuevo debate.

Pero, ¿qué frenó realmente el Pimu y qué pasará ahora con la carta de navegación en movilidad que Cali requiere para los próximos doce años?

La política de estacionamientos y la creación de una contribución que pagarían quienes usen estos espacios fue sin duda uno de los puntos de choque que tuvo el proyecto. La Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, capítulo Valle del Cauca, fue uno de los gremios que solicitó no aprobar la iniciativa, por considerar que no fue debidamente socializada y concertada con la ciudadanía “el comercio y empresarios de los sectores que se verán afectados”.

“La ciudad necesita un plan de movilidad, pero con una debida concertación. Se habla de un impuesto al parqueo, que tengo entendido puede llegar hasta $3800, esto afectará el bolsillo de los ciudadanos, impactará negativamente las ventas del comercio y la calidad de vida de los caleños. Se pretende desestimular el uso del vehículo privado y restringir la movilidad de los caleños sin que la ciudad cuente con alternativas adecuadas de transporte público”, afirma Gladys Barona de Conde, directora de Fenalco Valle, gremio al que están asociados 4800 comerciantes organizados, 12.000 tenderos y 2600 panaderos.

Transporte público y falta de tiempo

El transporte público fue otro de los temas que complicó el avance del Pimu. Diego Vivas, director del Grupo Urbano, que agremia a empresas del Transporte Público Colectivo, TPC, que aún operan en la ciudad, asegura que uno de los aspectos que les generó inquietud fue el artículo 32 que habla de consolidar un Sistema Integrado de Transporte Público que comprenda, entre otros, componentes como: el MÍO, sistema de transporte complementario de la ladera e intermunicipal de corta distancia, sistema ferroviario urbano - metropolitano y sistema de transporte fluvial del Río Cauca.

“Eliminaron de plano el concepto de transporte público colectivo como uno de los subsistemas, lo cual es ilegal porque las empresas del colectivo que existen actualmente tienen habilitación y los permisos para operar, por lo tanto no pueden ser eliminados aún del Pimu”, señala Vivas y añade que “no somos opositores del proyecto, hemos sido propositivos”.

La Comisión de Plan y Tierras del Concejo justificó el aplazamiento del proyecto señalando que “no se pudo estudiar con rigurosidad a lo largo de las sesiones”. “Estuvimos muy metidos en el proyecto de Presupuesto, no tuvimos la suficiente ilustración del Pimu y por eso se pidió más espacio para estudiarlo”, asegura el concejal Roberto Rodríguez.

Asimismo, el concejal ponente añade que muchas de las sesiones también se dilataron por la ausencia de funcionarios del gobierno local.

Sin embargo, el director de Planeación Municipal, Jorge Zapata, afirma que el Pimu se radicó en octubre y tuvo 26 sesiones, de las cuales dos no tuvieron quorum y las otras dos “las cancelaron ellos (los concejales)”.

“Se hizo un estudio muy juicioso de un 90 % del proyecto. El capítulo de instrumentos de financiación, donde se incluía la contribución por estacionamiento, fue el único que no se discutió porque ellos (los concejales) no dejaron que se llevara a feliz término... más que dar un juicio de si hubo tiempo o no, lo dejo a la discreción de quien lo lea, establecer si 22 sesiones no son suficientes”, dice Zapata.

Ante el reclamo de los transportadores, Planeación explica que en su capítulo 6 el Pimu plantea lo que puede pasar con el TPC: “Si bien el TPC desaparece en las condiciones en que opera actualmente tiene dos opciones: Vincularse como sistema complementario o hacer parte de las concesiones futuras que establezca el MÍO”, señala.

Con respecto a las dudas por el tema de estacionamientos, Planeación cree que no habrá impacto negativo para los comerciantes y además hace claridad sobre la especulación con las tarifas.

Sobre el futuro del Pimu, el director Zapata indica que se está evaluando la estrategia para radicar nuevamente el proyecto ante el Concejo y existiría la posibilidad de separar el tema de la contribución por estacionamiento para que sea estudiado por la Comisión de Presupuesto.

“Es algo que está en estudio, no podríamos ratificarlo, estamos analizando cuál puede ser la mejor alternativa a la luz de las situaciones que se nos presentaron y seguramente una de las que tenemos es separar ese tema de por comisiones”, dice Zapata.

En marzo iniciaría el primer periodo de sesiones ordinarias del Concejo, pero aún tampoco se confirma si el Pimu sería presentado en esta fecha: “seguramente será de los primeros que tendremos que radicar”, concluye Zapata.

“Pimu debe tener más apoyo ciudadano”

Para Janeth Mosquera, docente de la Universidad del Valle y coordinadora del Observatorio del Ciclista y el Peatón, Cali no debe seguir dilatando la adopción de un plan maestro de movilidad.

“El cambio que debe tener el proyecto es conseguir más apoyo ciudadano para que no se hunda. Cali volvió a quedar rezagada en decisiones de movilidad. El hundimiento de un proyecto de estos nos está mostrando que la movilidad no es un asunto solamente técnico, también político porque hay muchos intereses detrás de esto”.

Por su parte, Luis Macea, profesor de vías y transporte de la Universidad Javeriana, asegura que la actual estructuración del Pimu es apropiada y beneficiosa para la mayoría de la ciudad. “obviamente hay intereses económicos en muchos sectores que justamente son los que hacen el contrapeso a este ambicioso plan. Sería interesante que el proyecto se planteara en épocas que no sean electorales y también que recoja las prerrogativas de aquellos sectores que no están muy contentos”, dice Macea.

Orden a parqueo

El Pimu establece una política para ordenar y tarificar el estacionamiento de uso público. Para el 2018 se planteaba una tarifa techo o límite de $4600 fuera de vía pública (en edi- ficios y lotes). Hoy se cobra cerca de $2100 por hora.

Por otra parte, también se crea una contribución por estacionamiento, con base en lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo. Según los cálculos de Planeación, para el 2018 ese cobro estaría entre $1206 y $2541, dependiendo de la zona en que se ubique la zona de parqueo. Este valor se pagaría adicional a la tarifa que se le cobre al conductor por hacer uso del parqueadero.

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