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Regresa el Pico y Placa a Cali, ¿todavía funciona?

Regresa el Pico y Placa a Cali, ¿todavía funciona?

La restricción de circulación por número de matrícula o medida de pico y placa regresa mañana lunes para vehículos particulares, con los mismos horarios que tuvo el semestre pasado, pero la posibilidad de cambios para los años próximos sigue latente.

Pese a que el Plan Integrado de Movilidad Urbana (Pimu) no fue aprobado por el Concejo de Cali en la vigencia pasada, Planeación Municipal dijo que el proyecto será revisado “en todos sus componentes” para volver a presentarlo ante el cabildo. El documento contempla el incremento de 2 dígitos a 4 dígitos por día de restricción para vehículo particular y de 2 dígitos para motos.

Aunque el alcalde Maurice Armitage ha expresado que no implementará pico y placa para motos por ahora, la medida podría ser adoptada por futuros alcaldes, basados en estudios de movilidad y congestión, toda vez que el Pimu es un plan con vigencia de 12 años. Eso sí, estará en consonancia con una mejora significativa del Sistema de Transporte Público.

El secretario de Movilidad, Juan Carlos Orobio, dijo que una ampliación del pico y placa a todo el día o a dos dígitos en la semana, será una decisión que debe ser tomada con base en estudios técnicos que demuestren la conveniencia de la medida. “En este momento no lo creemos necesario para efectos de la gestión de la movilidad en la ciudad de Cali”.

Próxima a cumplir 9 años de implementada (marzo 1 de 2009), la efectividad de esta medida que busca equilibrar la oferta y la demanda de circulación de vehículos con la restricción según su número de matrícula, el pico y placa tiene defensores y detractores.

Fernando Quintero, docente del Programa de Ingeniería de la Universidad Icesi, indica que el tráfico en Cali se incrementó en forma ostensible en 2017, pese a la caída en un 8 % en ventas de vehículos nuevos, de la ampliación del horario de pico y placa y de que la tasa de pago por congestión fue baja. El investigador se pregunta: ¿por qué hay tanto vehículo en la calle?

En su opinión, en Cali puede estar sucediendo lo mismo que en Nueva York: más población y mayor tendencia de uso de transporte por aplicaciones tipo Uber, Cabify, etc. Y como muchos particulares vieron en esas aplicaciones posibilidades de ingresos y los usuarios han acogido ese servicio masivamente, ese sería un nuevo factor de congestión.

“Si se amplía el pico y placa afectaría a toda la ciudadanía, no solo a estos operadores. Por ello, antes de tomar decisiones, se debería identificar las causas de los mayores volúmenes de vehículos en la vía”, recomienda Quintero.

Ciro Jaramillo, director de investigación de transporte, tránsito y vías de la Universidad del Valle, reconoce que el pico y placa tiene efectividad a corto plazo, pero no a largo plazo, porque la gente busca su confort, comprando otro auto o con otro servicio, sea motocicleta o vehículo de segunda mano. “Eso incrementa el número de vehículos en las vías, que era lo que se pretendía controlar. Por tratar de disminuir el número de carros circulando, la medida ha sido contraproducente”, sentencia Jaramillo.

El concejal Henry Peláez Cifuentes, de la comisión de presupuesto, coincide en que la medida no es eficiente porque lleva al usuario a buscar alternativas para remediar el día a día. Y recuerda que por ello hay familias con dos vehículos para solucionar el día que tiene pico y placa.

También señala Peláez que la exoneración o tasa por congestión, no resultó efectiva económicamente, porque los recursos recaudados han sido bajos. Pero reconoce que la estrategia permite que 28.000 o 30.000 carros que estaban en esa ‘lista blanca’, ya no salen a circular –o tienen que pagar por hacerlo– y eso descongestiona y descontamina.

Ricardo Herrera, secretario (e) de Movilidad, sostiene que la medida sí ha sido efectiva en tanto el índice de accidentalidad disminuyó 6,3 % en 2017, una cifra significativa: “Creo que sí ha sido benéfica no solo para Cali sino para distintas ciudades de Colombia”.

También califica positiva la ampliación del horario (6:00 a.m. y 4:00 p.m.) Con el anterior, dice el funcionario, la gente hacía el esfuerzo de madrugar más y llegar con su carro a su destino, ya no. Y ahora los empleados no se pueden ir de la empresa a las 3:00 p.m. a sus hogares.

Concepto que apoya Ciro Jaramillo: “Fue una decisión consistente con la demanda. Y se hizo en sintonía con los colegios y universidades, con horarios escalonados, que ayudaron a que la hora pico fuera más fácil de manejar”.

El secretario (e) Ricardo Herrera opina que Movilidad debe hacer intervenciones. Por ejemplo, las grandes congestiones de los sábados que no hay pico y placa, demuestran que la medida sí es eficaz (lunes a viernes). Sin embargo, dijo “que está analizando la medida para el sábado, pero es una decisión que aún está en estudio”. En los días de enero que se levantó la restricción, se observó congestión porque son 20 % de los vehículos adicionales circulando.

Jaramillo recalca que si no hay un sistema de transporte público competitivo, “aparecen en escena los actores del transporte ilegal, ya sea motocicletas o autos prestando servicio informal que han ganado terreno en la torta o mercado de la movilidad”, refiriéndose a los ‘piratas’ y motorratones. Competidores informales que afectan el transporte masivo y que, “aunque Metrocali esté haciendo todo lo posible para mejorar, los resultados no se han visto todavía”, dice.

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Soluciones

El pico y placa no es la panacea para resolver la movilidad en Cali y eso lo tienen claro Planeación Municipal, la Secretaría de Tránsito y Metrocali; por ello, debe ser una medida complementaria”, plantea Ciro Jaramillo.

El problema, señala él, es que los otros elementos que deben actuar en simultánea, no lo logran. Un modelo consistente y sostenible, además del pico y placa, debería ir con la restricción a estacionamiento, como lo contempla el Pimu, para hacerlo más oneroso y así la gente no use tanto el vehículo particular.

La solución pasa además por fortalecer el MÍO, la infraestructura vial y el trazado para los ciclistas. Si todo eso no está en sintonía, se desencadena el efecto contrario que es comprar otro vehículo. “Las medidas son importantes, pero si trabajan al unísono. Una u otra aislada, no tiene impacto”, afirma.

El concejal Peláez añade que se debe pensar en transporte masivo: apuntar a un tren ligero y optimizar el servicio del MÍO. Para él, la movilidad no se soluciona solo haciendo más vías, porque no habría los recursos ni espacios. “Son necesarias vías principales y periféricas, pero es más necesario una cultura de movilidad”, señala Peláez.

También aprueba el pago por congestión, pero aplicado de forma distinta a la actual: que sea por circular en zonas más congestionadas y que el usuario del auto decida que si entra a congestionar allí, debe pagar por ello, o buscar otras rutas.

Eso implica sectorizar la ciudad donde existen problemas de tráfico y tecnificarla con cámaras para detectar los vehículos que se movilizan por las zonas restringidas y hagan su pago. Opción con la que está de acuerdo Jaramillo, que así sea más costoso, iría más acorde con la demanda real. “Habría que analizar qué impacto tendría un pico y placa todo el día; podría detonar los efectos colaterales como invitar a la ciudadanía a que compre otro carro o a que los nichos de mercado de oferta de transporte informal se vean fortalecidos”, reflexiona.

El profesor Fernando Quintero propone más soluciones de largo y corto plazo, como incrementar costos por circulación en vez de tiempo (pico y placa); un tren ligero de cercanías integrado con el MÍO y otros medios, Yumbo-Jamundí, seguir mejorando la infraestructura de ciclorrutas e implementar sistemas tecnológicos de transporte inteligente, como la semaforización en Bogotá.

“Y sobre todo, mucha educación ciudadana sobre el nivel individual de responsabilidad en la elección de medio de transporte y mitigar el rol pasivo del ciudadano que espera soluciones desde una instancia pública”, opina Quintero.

Jaramillo remata que se debe reconocer que la administración municipal realiza esfuerzos importantes por mejorar la movilidad, pero que no depende solo de ella; “sino de la participación de todos los ciudadanos, de la academia, del sector comercial y de la manufactura, porque todos tenemos que aportar y generar las condiciones de movilidad que la ciudad necesita”.

Pico y placa para las motos

El concejal Henry Peláez admite que el pico y placa para motos es una medida difícil de tomar porque es el medio de transporte de la gente de escasos recursos, más rápido y de uso laboral. “Esas ventajas no las da otro vehículo, entonces la restricción genera una problemática social y se vuelve antipopular”, advierte.

Pero sí recomienda tomar medidas para evitar el incremento del número de motos, que causaría un caos con mayores riesgos de accidentalidad, mortalidad y discapacidad, porque es el vehículo que más accidentalidad genera. “Se requiere que la gente entienda que ningún transporte podrá movilizarlo igual o más rápido que una moto. Es un tema cultural. Hay que madrugar más. Y que no solo es necesario llegar en 15 minutos sino con seguridad, que la da el MÍO, pero la apuesta debe ser fortalecerlo con mejores recorridos en poco tiempo y más cobertura para atraer usuarios”.

Ricardo Herrera, secretario (e) de Movilidad, admite que el parque automotor creció ostensiblemente desde que empezó el pico y placa, pero que la restricción de compra de vehículos, es de injerencia de Mintransporte. “Hay gente de estratos 5 y 6 que compra hasta tres carros y eso va en detrimento de la movilidad de cualquier ciudad de Colombia, pero se nos escapa de las manos porque la Secretaría de Movilidad no podría intervenir concesionarios de carros ni de motos, menos cuando en el país se compra moto con la fotocopia de la cédula”.

La norma

La tasa por congestión se puede pagar en cuota mensual de $238.000 o su equivalente semestral o anual.

Los taxistas cumplen el pico y placa de 6:00 a.m. a 5:00 a.m. del día siguiente, desde el 5 de enero. Igual los buses, busetas y colectivos, entre 5:00 a.m. y 10:00 p.m.

Cifras 

En Cali hay matriculados 676.585 vehÍculos (automóviles y motocicletas). 24.317 fueron matriculados el año pasado.
En 2016 fueron sancionados por circular en zonas u horas restringidas (pico y placa), 55.107 vehículos. En 2017 fueron 67.040, para un crecimiento del 22 % (11.933 más).

De esos, 37.558 fueron automóviles en 2016 y 42.370 en 2017; las camionetas pasaron de 9509 a 12.217; campero de 5597 a 7444 y motocicletas de 1593 a 2773.

Los vehículos de tráfico pesado fueron los más sancionados: camión pasó de 163 en 2016 a 343 en 2017: microbús, de 92 a 277; tracto/ camión, de 61 a 246; bus, de 16 a 226; buseta, de 12 a 194 y volqueta, de 43
a 101.

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