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Alerta, papás: las señales de que sus hijos están practicando 'sexting'

Alerta, papás: las señales de que sus hijos están practicando 'sexting'

Si en una conversación de su hijo adolescente lo escuchó decir que había enviado ‘nudes’ (fotos del cuerpo desnudo) o ‘packs’ (fotos en ropa interior), préstele mucha atención: puede estar haciendo sexting, una práctica que consiste en el envío de mensajes eróticos, que incluyen fotos y videos de tipo sexual a través de dispositivos móviles; un comportamiento cada vez más común entre menores de edad que hacen de esta moda una tendencia de riesgo para ellos.

El sexting o sexteo es una conducta que lleva a los usuarios a una exploración diferente de los recursos tecnológicos; el fácil acceso y la disposición de las personas hacen de esta práctica una manera diferente de tener relaciones íntimas a distancia, pero que implica algunos riesgos y consecuencias.

Para Daniela Orozco, psicóloga de la Universidad Santiago de Cali, el sexteo en relaciones de pareja entre adultos resulta novedoso por lo que muchas veces acuden a este como parte de un juego para revivir o fortalecer los vínculos, saliendo de lo habitual y buscando distintas formas de placer.

La profesional sostiene que este tipo de prácticas pueden ser positivas cuando se tiene una pareja estable y de confianza, de lo contrario puede resultar peligroso y más en jóvenes adolescentes quienes corren el riesgo de ser expuestos o acosados: el problema está en que como son contenidos de connotación sexual, al ser enviados pueden ser utilizados de forma dañina por los demás.

Juan David Soto*, estudiante de undécimo grado, sostiene que ha enviado y recibido “nudes” y “packs”, con lo que asegura haberse divertido, pues según él, esta práctica resulta emocionante por el simple hecho de que genera morbo y es muy fácil de conseguir, pues existen aplicaciones móviles para llevar a cabo este tipo de mensajería.

“Yo confío en las personas a las que les envié eso, además, uno se deja llevar por el momento y no piensa en nada más, sino, en pasarla rico”, comenta este joven, quien además acepta que no piensa en el riesgo que corre con todo esto. Asimismo, le sucede a Sandra Rojas*, una joven de 16 años quien sostiene que el sexteo es algo excitante y que pensar en las consecuencias no es gozar plenamente de esta práctica.

La psicóloga Daniela Orozco puntualiza que el caso de los adolescentes es más complejo, por el hecho de que están viviendo una etapa de exploración sexual, donde quieren experimentar nuevas sensaciones, y que como es una época de identificación y de choques socioculturales, estas prácticas resultan ser llamativas ya que alimentan la curiosidad de la persona a través de la satisfacción sexual y como los jóvenes están más familiarizados con la tecnología hallan en el sexting una alternativa para ser aceptados y complacidos.

Orozco insiste en que los adolescentes pueden ser los más perjudicados, al no medir las consecuencias de estos actos, pues la divulgación de una foto o un video íntimo pone en riesgo la privacidad, la reputación y la imagen de una persona, lo que puede generar sentimientos de vergüenza y traición que más adelante implicarían problemas psicológicos y legales.

Profesionales como Ana Cristina Mallarino, sexóloga de la Universidad de Huelva-España, advierten que el tema del sexo aún es considerado tabú y por el hecho de no enseñarlo se cometen errores de esta índole. Por eso cree que tanto menores como adultos deben educarse en sexualidad, de esa forma se rompe el estigma de que el sexo se debe ocultar y esto lograría mayor responsabilidad y conciencia en las personas que se inquietan por todas estas nuevas prácticas.

La psicoterapeuta Martha Elena Osorio comenta que este tipo de modas toman fuerza entre los adolescentes porque ellos quieren reconocimiento, puesto que están en búsqueda de la aceptación social y cuando alguien les brinda confianza son más vulnerables a caer en este tipo de prácticas, que a su vez les produce placer. Ella suma un agravante: el poco acompañamiento que los padres tienen con sus hijos en temas de sexualidad, lo que genera que muchos caigan en esta práctica por inseguridad, ingenuidad y curiosidad.

*Nombres cambiados.

Sexting 02
Seguridad y confianza entre adultos

Hoy ya no son solo las redes convencionales como Whatsapp, Facebook o incluso Instagram, las que sirven como medio de comunicación, hoy en día Apps como Tinder, Meetic o Badoo se prestan para relacionar personas y llevarlas a un encuentro diferente e íntimo.

En el caso del sexteo existen aplicaciones puntuales para llevar a cabo esta práctica como lo son Snapchat, Wickr, Between, entre otras más; el valor agregado de estas últimas plataformas se basa en la protección que tienen de extremo a extremo en las conversaciones, y cuentan con opciones particulares para que el contenido enviado se elimine automáticamente en un determinado tiempo, además, alertan cuando dicho material es capturado o grabado, todo esto con el fin de brindar mayor seguridad y confianza en los usuarios.

Una situación preocupante

Viviana Quintero, coordinadora de TIC Infancia y Adolescencia de Red Papaz, advierte que en lo corrido del año se han presentado 1700 reportes de pornografía infantil donde el 60 % de estos casos corresponden a contenidos enviados mediante el sexting, una situación alarmante puesto que esta información que es privada se convierte en dominio público, y de ello se desprenden casos de sextorsión, intimidación y grooming (adultos se ganan la confianza de los niños para lograr tener relaciones con ellos).

Dado el aumento de estas situaciones, la Corporación Red Papaz considera que es importante que los padres de familia o acudientes conozcan las herramientas para abordar esta temática con los menores, evidenciando los riesgos y buscando las opciones para poder enfrentar este tipo de circunstancias.

Para acceder a este tema con los adolescentes es de vital importancia generar confianza en el menor y de ese modo poder explicarle cómo es el proceso de construir relaciones de pareja y lo responsable que hay que ser al momento de tener relaciones sexuales.

Este fenómeno de las redes sociales y las nuevas formas de comunicación hacen que el sexting sea una forma rápida y fácil para saciar los deseos íntimos. Según el portal Lifeder.com lo que diferencia al sexteo de otras prácticas es la voluntariedad que tienen las personas para llevar a cabo dicho comportamiento, que de manera impulsiva lo que quiere es despertar o fortalecer el apetito sexual, sin medir las consecuencias, que al final resultan ser perjudiciales para todos aquellos que no hicieron buen uso de ello.

Por eso es importante, como lo advierte la Red Papaz, generar conciencia en los menores de edad que caen en este juego, puesto que se convierte en una problemática que trae consigo repercusiones psicológicas y legales, es allí cuando los adultos deben hacer el debido acompañamiento y de algún modo proteger la imagen e integridad de las víctimas del sexteo.

Consejos

De acuerdo con un informe realizado por la Red Papaz, esto deben tener en cuenta los padres para aconsejar a sus hijos:

1. Explicarles a los jóvenes que nadie tiene derecho a presionarlos por una foto o video. Y están en toda la libertad de negarse a realizar sexteo.

2. Buscar la ayuda de una persona de confianza y contar lo que le está sucediendo.

3. Explicarles que una vez el contenido es enviado se pierde el control sobre los mismos y las personas que lo reciben pueden compartirlas o venderlas por internet.

4. Enseñarles que no reenvíen mensajes de este tipo, pues se juega con la imagen o reputación de otra persona.

5. Mostrarles que el sexting con menores de 18 años se considera un delito y que el producir, distribuir o almacenar material de abuso sexual infantil tiene repercusiones legales.

De acuerdo con Viviana Quintero, si la persona involucrada es menor de 14 años quien responde legalmente ante la justicia son los padres. Y sin son mayores de 14, responden ellos mismos.

6. En caso tal de que el menor de edad ya sea víctima de esta práctica, lo que se sugiere es denunciar a través de la página web www.teprotejo.org, llamar a la línea nacional de Bienestar Familiar #141 o dirigirse al CAI más cercano; en segunda instancia lo que hay que hacer es no borrar las pruebas, no establecer contacto con el victimario, y finalmente, informar a la institución educativa donde asiste el menor para evitar la divulgación del contenido y el rechazo que puede generar esto por parte de los demás estudiantes.

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