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"No permitiremos que el populismo le dé jaque mate a la institucionalidad": Marta Lucía Ramírez

Marta Lucía Ramírez no para un momento, su agenda no lo permite. Desde el 7 de agosto, cuando se juramentó como vicepresidenta de la República, está dedicada a liderar la estrategia para combatir la corrupción, a seguir de cerca el desarrollo de las grandes obras viales del país y a solucionar problemas de gobernanza en regiones como Cartagena.

Frentera, asegura que Colombia sigue polarizada y responsabiliza de ello al populismo, del cual dice que quiere romper la institucionalidad del país.

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Recuperada del accidente que la mantuvo alejada algunas semanas de la vida pública, pero no de sus funciones, habló con Colprensa de los primeros cien días del Gobierno Duque, del cual es coequipera.

El Presidente le encargó diseñar una estrategia para combatir la corrupción. ¿Cómo va con esa tarea?

El tema de la corrupción es la prioridad para este Gobierno. Es una realidad que tenemos que fortalecer, sobre todo la institucionalidad. Encontré una Secretaría para la Transparencia y la Lucha contra la Corrupción que es tremendamente débil y estamos fortaleciéndola. Hemos presentado, dentro del decreto de reestructuración de la Presidencia de la República, funciones adicionales para esa Secretaría, que consisten, primero, en la capacidad que tengamos de ordenar que se suspendan contratos y cualquier licitación a la que le veamos irregularidades.

¿Y cuál sería la otra función?

La facultad de pedirle al Procurador, de manera preventiva, que suspenda funcionarios cuando encontremos indicios graves en materia de corrupción, pero estamos convencidos de que la manera de atacar la corrupción es con más transparencia, y por eso estamos pidiendo a cada ministerio que haya agendas transparentes, que los ministros, los secretarios generales y los viceministros realmente tengan la disposición a abrir sus agendas, que se conozca en qué se va el día, qué tipo de reuniones tienen y con quiénes están hablando sobre los temas de sus carteras.

¿Vamos a seguir viendo entonces a la Vicepresidenta de Colombia denunciando los casos de corrupción que se encuentren en el Estado?

Estamos recabando información que en algunos casos nos ha llegado. Hay que ser claros: yo estoy totalmente convencida, y es la instrucción que le he dado a la gente de la Secretaría de Transparencia, a Andrés Rugeles, que no podemos dejar pasar ninguna información, porque uno sabe que hay informaciones que después implican una investigación adicional por parte de uno, recabar información, meterse más a fondo, porque personalmente voy a estar poniendo las denuncias que sean del caso y movilizando al Estado colombiano. Esta lucha contra la corrupción es una lucha sin cuartel.

¿Sin importar lo que implique y a quién afecte esa lucha?

Acá, ante nadie nos podemos parar, este país necesita de verdad que demostremos que la justicia llegó para quedarse, que la transparencia llegó para quedarse. Ningún poder, de ninguna naturaleza, nos va a frenar en la obligación que tenemos con los colombianos.

¿Y cómo avanza el seguimiento a los asuntos de la infraestructura vial, otra de sus tareas?

Encontramos que la situación, por una parte, era de temor de los funcionarios públicos. Vimos que la Agencia Nacional de Infraestructura dejó de actuar en los últimos meses del Gobierno anterior simplemente por temor, para lavarse las manos y no tener un riesgo en el futuro.

Nos hemos dedicado, con el liderazgo de la ministra de Transporte, Ángela Orozco y su equipo, a revisar uno por uno los contratos de las 4G y ya se han logrado hacer cierres financieros y técnicos que han permitido que algunas de estas obras se inicien.

¿Pero han encontrado anomalías?

Sabemos que ha habido muchas cosas opacas y por esa razón es que tomamos la iniciativa de poner una plataforma de acceso ciudadano en donde todos los días se pueda revisar qué está pasando con esas obras. Acá también vamos a meter al Invías, el problema es que el Invías lo dejaron con cero pesos y es en las obras donde más demanda hay de la ciudadanía y en especial para las vías terciarias.

Cambiando de tema, ¿es totalmente irreversible el proyecto de reforma tributaria que tantas críticas le ha generado al Gobierno?

El proyecto de ley solamente es irreversible cuando ya hay una ley sancionada por el Ejecutivo. El propio presidente Iván Duque ya ha abierto el espacio para revisar lo que considere más prudente para el desarrollo económico y sobre todo para la economía naranja y los nuevos empresarios jóvenes de nuestro país.

Personalmente creo que es una oportunidad para revisar la posibilidad de dejar en cero la tarifa para algunos de los productos de la canasta básica familiar, pero hay que aplaudir los esfuerzos de la ley por mejorar las condiciones de inversión y crecimiento del desarrollo empresarial para generar empleos de calidad y mayor crecimiento de la clase media de nuestro país, que es algo que obsesiona al presidente Duque.

¿Siente que el país sigue muy polarizado?

Desafortunadamente sí, hay unos instigadores que están dedicados a polarizar, a descalificar permanentemente la labor del presidente Iván Duque. Esto es absurdo, es palo porque bogas, y palo porqué no. Pese al enorme esfuerzo que hicimos con el presidente Duque de tener un gabinete técnico -obviamente con alguna cercanía de ideología política-, salen todos los días a criticarlo porque no es cercano a la clase política, porque eso significa que no va a tener gobernabilidad.

Pero es cierto que las relaciones con el Congreso han sido difíciles...

Por supuesto que es difícil, lo sabíamos y los esfuerzos del Presidente todos los días están orientados a que el Congreso entienda que debemos cambiar la manera de hacer política, que hay una expectativa en la ciudadanía muy grande sobre este Gobierno y que ellos tienen que ayudarnos a hacer esa transformación. Esa polarización, sobre todo, la están canalizando algunos que son los instigadores de siempre. No vamos a permitir que el populismo le dé jaque mate a la institucionalidad.

¿Incluyendo las protestas sociales que se dan por estos días?

Sí, todo esto está orquestado. Una cosa es la iniciativa espontánea de la ciudadanía para decir ‘no nos gusta esto u otra cosa’, pero otra cosa es la movilización de esa ciudadanía, que muchas veces sabemos tiene gente infiltrada. Lo vimos en los videos, en el caso con los estudiantes.

Es legítimo que los estudiantes protesten, soy una persona que defenderé ese derecho hasta el día en que me muera, pero cuando ya esto es con gentes encapuchadas, con bombas molotov y con estudiantes que están orquestados, porque todo esto vale una plata, esos no son los estudiantes de Colombia. Esos que están haciendo ese tipo de acciones son los mismos anarquistas de siempre que quieren poner en jaque la institucionalidad.

¿Se ha sentido bien trabajando con el presidente Iván Duque?

Cuando uno hace este trabajo político, como es mi caso, queriendo servir al país, queriendo conjurar cualquier riesgo de populismo en Colombia, acá uno debe estar todos los días con la convicción de que todo nos salga bien. Es un proceso de irse conociendo, un proceso de ver de qué manera esta complementaridad sea cada vez más eficaz. Al presidente Duque no lo conocía trabajando, acá lo estoy conociendo. Por encima de todo, veo en él la vocación por servir y la voluntad de acertar. Todo ese proceso nos irá permitiendo mejorar cada vez más el equipo que estamos conformando.

¿Pero él sí la escucha?

Claro que sí me oye. El Presidente y yo tenemos una comunicación diaria a través del chat, que es importante, y cuando nos vemos, si le digo dos o tres frases, sé que las tiene en cuenta. Quisiera tener más tiempo para compartir con él, pero la agenda de él y la mía son muy ocupadas, y además no podemos estar juntos todo el día porque no sería eficiente.

¿Cómo va el tema de la gobernanza en Cartagena, donde usted acompaña al alcalde Pedrito Pereira?

Lo de Cartagena es mucho más trascendente que ese acompañamiento a los catorce meses que le quedan al Alcalde. Lo urgente es darle a Cartagena un norte. La ciudad ha tenido falta de gobernabilidad total por los once alcaldes que han pasado en los últimos siete años.

Lo que hemos hecho es un trabajo de planeación estratégica para Cartagena, en donde hay tres etapas: acompañamiento al alcalde Pereira, acompañamiento de los cuatros años del gobierno Duque a Cartagena, y la última es Cartagena en el 2033, cuando se cumplen 500 años de la fundación de la ciudad.

“Desde la Vicepresidencia de la República, tenemos una estrategia para que en todos los municipios del país el manejo de las regalías sea más transparente”.

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