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¿Por qué la economía colombiana no logra crecer más? Habla el gerente del BanRepública

¿Por qué la economía colombiana no logra crecer más? Habla el gerente del BanRepública

Juan José Echavarría, el gerente general del Banco de la República, está convencido de que la economía se recuperará más en el 2019 y que la inflación no es una amenaza. Reconoce que cuando llegó al cargo hace dos años el nivel de inflación de ese entonces le asustó, pero ahora las cosas están mejor.

Por ello, estima que el Producto Interno Bruto, PIB, crecerá al 3,5 % durante este año, aunque hay ‘lunares’ en el tema fiscal porque el Gobierno se dio la ‘pela’ con las millonarias exenciones que otorgó al empresariado en la última reforma tributaria.

En estos dos años de gestión, ¿cuál ha sido esa preocupación que llegó a quitarle el sueño?

La inflación. Cuando llegué al cargo de Gerente la inflación (anualizada) estaba en 7,75 % y ello asusta en un país que tuvo niveles cercanos al 25 % durante quince años.

De hecho, varios empresarios nos dijeron que la inflación iba nuevamente para dos dígitos y que nunca regresaría a niveles cercanos a 3 %. Se equivocaron y hoy estamos en
3,15 %.

Siento que la situación de 2019 está relativamente despejada, aún cuando apenas estamos comenzando el año. La inflación está controlada, la economía crece a su potencial, cercano a 3,5 %, la tasa de cambio ha estado relativamente estable, con niveles que oscilan entre $ 3000 y $ 3100.

No vemos problemas en el sector financiero. Todo ello ha llevado a la Junta Directiva del Emisor a mantener quietas las tasas durante los últimos 10 meses, en un nivel de 4,25 %, relativamente expansivo. Me siento muy cómodo con lo que estoy viendo.

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“La pelota está ahora en la cancha del sector privado para ver si va a reaccionar invirtiendo porque le quitaron una carga tributaria gigantesca a través de las exenciones del IVA a los bienes de capital más una menor tarifa sobre la renta”.

En otras palabras, ese fantasma de la inflación no volverá, a pesar de fenómenos como El Niño, el incremento del salario mínimo de 6%, una inflación alta en el precio de los bienes regulados y una gran volatilidad del dólar...¿Qué es lo que más le preocupa?

Lo que más preocupa a cualquier banquero central es la inflación alta y una crisis como la que sufrió Colombia en 1999, o los Estados Unidos luego de la quiebra de Lehman Brothers en 2008. No veo escenarios de este tipo aún cuando siempre hay que prepararse para afrontar choques como los que usted menciona en el campo de la inflación.

Los analistas del mercado esperan una inflación cercana a 3,5 % este año, un nivel muy alto cuando se compara con nuestra meta de 3 %.
Veremos qué sucede con las expectativas luego del 3,15 % (anual) observado en enero pasado.

Además, nuestra tarea es ajustar las tasas de interés de política para compensar algunos de esos posibles choques, que, de otra parte, no tienen por que ocurrir.

Tome por ejemplo la tasa de cambio: se ha mantenido entre $3000 y $3100, sin grandes variaciones. Veo que el país se siente cómodo con ese nivel, aún cuando el Banco de la República no tiene un objetivo cambiario. Dejamos flotar la tasa de cambio y que la oferta y demanda de divisas decidan su precio.

¿No le parece que crecer al 3,5 % no consulta el verdadero potencial de Colombia, mientras países con economías más pequeñas, como Chile, lo hacen al 4 % o 5 %, y más?

Chile creció en los últimos años a tasas similares a las de Colombia (2018 fue la excepción).

De otra parte, no creo que el crecimiento potencial de Colombia sea muy superior a 3,5 %, puesto que el crecimiento promedio del país en los últimos 5, 10, 15, 20, 25 y 30 años fue siempre cercano a 3,5%.

Lo que pasa es que la gente recuerda aquellos años en que los precios del petróleo y el café estaban disparados y por eso la economía llegó a crecer al 5 %. Para crecer al 6 % o 7 %, de manera sostenida y sin inflación, como lo hacen China o India (también Chile en los 1990) se necesita educar a nuestra gente e invertir en salud, mejorar las carreteras, importar y exportar, y elevar el ahorro nacional. Esto último se logra con superávits fiscales y con una reforma pensional que logre que nuestros jóvenes guarden recursos (ahorren) para su vejez.

A usted le gustó o no la llamada Ley de Financiamiento, la cual al final se quedó corta, pues no servirá para tapar el ’hueco’ fiscal?

Nos compete opinar poco sobre lo fiscal, y solo en ocasiones mencionamos algunas implicaciones macroeconómicas en ese campo. Tanto el Gobierno como el Banco han considerado fundamental cumplir con la llamada Regla Fiscal. Se logrará en 2019, pero falta trabajo para cumplirla en 2020 y 2021, con un faltante que podría oscilar entre 0,5% y 0,7% del PIB.

El Gobierno ha mencionado que ahora estudiará los posibles recortes en el gasto y en el nivel de subsidios. El faltante fiscal para 2020 y 2021 se produce, en buena medida, por que el Gobierno se dio la ‘pela’ para beneficiar al sector privado, exceptuando del IVA las compras de bienes de capital. Eso cuesta toda la plata del mundo; todos los gobiernos lo quisieron hacer, pero al final consideraron que era excesivamente costoso. También se redujeron las tarifas del impuesto sobre la renta a las empresas. Es increíble que el sector privado no haya apoyado con más vehemencia esta reforma.

¿Observa otra reforma tributaria en el horizonte del 2020 o 2021, precisamente porque las finanzas de la administración Duque seguirán maltrechas?

No necesariamente si la economía comienza a crecer a tasas relativamente altas y el Gobierno recorta el gasto.

¿Qué tanto la guerra comercial entre EE.UU. y China podría afectar a Colombia, lo mismo que esa volatilidad en los precios del petróleo este año?

La tasa de cambio se ha movido en estos años con el precio del petróleo, más que con los flujos de capital o el riesgo internacional.

Veo que los mercados financieros están más calmados luego de que la Reserva Federal de EE.UU. dio una pausa en el alza de tasas. Colombia es una economía muy cerrada al comercio internacional —la más cerrada de América Latina, con Brasil y Argentina— por lo que nos afecta poco la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Solo si esas economías comenzaran a crecer poco como efecto de la guerra.

¿En el campo comercial Colombia aún sigue muy cerrada, a pesar de los Tratados de Libre Comercio, TLC, firmados?

Cuando se mira la suma de las exportaciones y las importaciones (como porcentaje del PIB) se concluye que somos mucho más cerrados que Chile, Perú o México; para no hablar de China, India y el resto del Asia. Esos países han crecido gracias a la dinámica de las llamadas cadenas globales de valor, la globalización y el comercio internacional.

Muchos analistas y los hogares afirman que las tasas de interés siguen altas, aunque el Banco ha mantenido quieta su tasa en los últimos diez meses. ¿Hay un espacio para bajarlas más?

Bienvenidos los consejos, pero a la pobre junta del Emisor le toca tomar las determinaciones; no a los banqueros ni a los analistas. Los mercados financieros están esperando dos alzas de 25 puntos porcentuales durante 2019, algo que no necesariamente tiene que ocurrir.

Veremos, ya que cada mes trae su afán y hay 7 opiniones que pueden diferir entre los miembros de la Junta. Nuevamente, en cada oportunidad se discute la evolución y el impacto de la tasa de cambio, del salario mínimo, y del clima, entre otros. Además, soy optimista sobre la evolución de las expectativas de inflación pues los últimos resultados han sido excelentes.

"En la reunión con los empresarios del Valle del Cauca no vi a ninguno que dijera que su sector está mal. Eso me sorprendió frente a
lo que yo esperaba"

No le parece que esa rebaja de tasas no se ha transmitido de la misma forma o velocidad a los créditos de consumo...

Todas las tasas han bajado con nuestra tasa de política. La DTF, la tasa preferencial, la de las tarjetas de crédito, las tasas activas y las pasivas. Las tasas de consumo bajaron poco en 2017 pero mucho en 2018.

La prensa ha señalado que las tasas de consumo subieron nuevamente en enero de 2019, pero no se descarta que haya sido por factores estacionales. Veremos qué sucede en los siguientes meses.

Además, el crédito de vivienda está creciendo a tasas reales (por encima de la inflación) de 8,4% y el de consumo al 5,7%, mucho más que la economía, que en 2018 crecerá cerca de 2,7%. Solo el crédito comercial se encuentra estancado.

¿Están muy endeudados los hogares colombianos?

No. El pago de intereses y amortizaciones representan cerca de 15% del ingreso de los hogares, y esos niveles han permanecido relativamente estables en los últimos años. No es preocupante, y es bajo cuando se compara con otros países emergentes.

Usted se reunió con los empresarios del Valle para analizar lo que viene para el 2019.. ¿Qué percibió?

Es quizás la mejor reunión que he tenido en quince años. Primero, por la asistencia de 27 empresarios del más alto nivel. Y mejor que en otras partes del país. Lo segundo, es que me alegró y sorprendió gratamente el optimismo del empresariado. En esta ocasión fueron mucho más optimistas que en otras oportunidades. En el 2017 muchos empresarios estaban golpeados y creciendo poco. En el 2018 fue mucho mejor y hoy había una gran euforia sobre lo que se puede lograr este año.

¿Eso significa que el Valle está mejor?


Eso indica precisamente que el Valle está mejor al igual que el Caribe. Me han sorprendido por el gran optimismo que observé. Creo que el Valle tiene la ventaja de que es una región que no depende de la minería, pero además yo  veo un buen dinamismo en la economía. Esteban Piedrahita de la Cámara de Comercio, mencionó que el Valle llevaba varios años creciendo más que el resto
del país.

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