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Hepatitis C, un virus al que no se le puede dar tiempo

Hepatitis C, un virus al que no se le puede dar tiempo

El diagnóstico oportuno de la hepatitis C es fundamental para evitar complicaciones como la cirrosis o el cáncer de hígado y si se recibe el tratamiento adecuado es posible curarse completamente, dice el doctor Enrique Wolpert Barraza.

“El reto de la hepatitis C es el diagnóstico oportuno, pues al ser una enfermedad que no da síntomas, puede evolucionar hacia formas crónicas como hepatitis crónica, cirrosis o cáncer de hígado”, señaló.
La hepatitis C es causada por el virus HCV (por su sigla en inglés) o VHC (por su sigla en castellano). Causa inflamación hepática y suele ser asintomática.

El virus fue reconocido recién en el año 1989, antes se denominaba hepatitis no A o hepatitis no B, hasta que finalmente se la identificó como hepatitis C y se estudió las características de este virus, que difiere de las otras formas de hepatitis.

Una de las principales características de la Hepatitis C es que en la mayoría de los casos no presenta síntomas visibles, hasta que no está en un período avanzado o bien en su etapa aguda, que muchas veces es confundido con un malestar hepático, dado que los síntomas de su etapa aguda suelen permanecer poco tiempo. La hepatitis C es una enfermedad peligrosa, dado que no presenta síntomas y el virus se halla presente en la sangre.

Según estimaciones recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 185 millones de personas en todo el mundo están infectadas por el virus de la hepatitis C (VHC), de las que cada año mueren 350.000.

En tanto, se estima que en Latinoamérica 7,2 millones de personas viven con hepatitis C crónica, de las cuales sólo un 25 % ha recibido un diagnóstico y de ellas unas 300.000 reciben tratamiento.

Se prevé que un tercio de las personas cuya infección deriva en enfermedad crónica acabarán sufriendo cirrosis o cáncer de hígado.
“Esto es un problema grave de salud pública”, explica Wolpert Barraza, presidente del Comité Científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática.

El especialista asegura que lo irónico de la enfermedad es que, al ser detectada a tiempo se puede curar al 100 %, sin embargo, debido a que no genera ningún síntoma el diagnóstico suele dificultarse su detección.
“Detectarlo y tratarlo a tiempo es fundametal para eliminar el virus. A diferencia de otras enfermedades como el VIH, donde el virus solo queda inactivo, en la hepatitis, con los medicamentos podemos eliminar ese virus”, dice el especialista.

Agregó que en México el diagnóstico de la hepatitis C se puede realizar a través de una prueba “muy sencilla, barata y muy sensible a todas las personas que tengan factores de riesgo”.

Para no contagiarse de hepatitis C se recomienda evitar el uso compartido de agujas y jeringas. Tampoco comparta cuchillas de afeitar o cortaúñas.

Es decir, a pacientes que hayan tenido una transfusión de sangre antes de 1995, personas que usen drogas inyectables, aquellos que se hagan tatuajes o perforaciones en establecimientos insalubres, y las personas que tengan sexo sin protección con diferentes parejas.

En México, asegura, se estima que existen entre 400.000 y 600.000 enfermos con hepatitis C que requieren tratamiento para evitar que lleguen a cirrosis o cáncer de hígado.

“Sin embargo, la mitad o más no saben que tienen la enfermedad. Por eso es un problema de salud pública que requiere de toda la atención del sector de salud”, señala.

Es por ello que, con el objetivo de revisar, analizar, discutir y emitir recomendaciones sobre la mejora en las políticas de atención y control de esta enfermedad, se creó la Coalición para el Estudio de la Hepatitis C.

En este organismo especializado, dice Wolpert, participan instituciones públicas y privadas, académicos, sociedades médicas y organizaciones de la sociedad civil.

El coordinador del organismo dijo que México es el segundo país en América Latina con mayor número de afectados por el VHC.

El especialista dice que, si se quiere cumplir con las metas establecidas por la OMS que buscan reducir en 90 % el número de nuevos casos de hepatitis C para el año 2030, es necesario el trabajo en conjunto de la sociedad y las instituciones de salud.

Debido a ello, la Coalición elaboró un documento en apoyo a las autoridades de salud, para la creación del Programa de Acción Específico de Atención y Control de la Hepatitis C.

El documento tiene propuestas que permiten diagnosticar y referenciar a los pacientes de manera más eficaz a las instituciones de salud que cuenten con el tratamiento, afirma Wolpert.

Con el fin de evitar ser contagiado de hepatitis C, es recomendable proteger las heridas con apósitos o vendas adecuadas.

¿Cómo se trasmite la hepatitis C?

El virus de la hepatitis C se transmite por contacto directo con sangre infectada o hemoderivados. La transmisión sexual es de muy baja incidencia, se daría especialmente en relaciones sexuales de riesgo. En relaciones no seguras es recomendable el uso de preservativos, si bien se ha encontrado virus en otras secreciones, no ha sido en las cantidades necesarias para una posible trasmisión.

Es importante exigir la esterilización adecuada para el virus de la hepatitis C (por autoclave, glutaraldehído o similares), cuando acuda al odontólogo, podólogo (persona encargada de tratar los problemas de los pies), manicurista y todos aquellos profesionales que utilicen elementos cortantes o invasivos en el cuerpo (tatuajes, piercing, etc.).

¿Cómo se detecta la hepatitis C?

La detección se realiza a través de un simple análisis de sangre donde se estudiará si existen anticuerpos para hepatitis C (Anti-HCV).

A los pacientes que tengan anticuerpos de hepatitis C este análisis dará positivo, y luego será necesario confirmar si la enfermedad esta presente o si el cuerpo la eliminó espontáneamente.

La confirmación consiste en otro estudio de sangre llamado PCR, donde se puede medir también la cantidad de virus en sangre.

El análisis para detectar hepatitis C no es una prueba de rutina, por lo que si usted desea realizarse el examen debe pedírselo a su médico. En muchos países es gratuito, cubierto por las obras sociales, seguridad social o seguro de salud.

Es muy importante aclarar que la Hepatitis C no se transmite por besos, abrazos, sudor, tos, comidas, contacto casual, amamantar o por compartir vasos, cubiertos o platos.

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