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¡Cuidado!, estas son las sustancias con las que están robando en Cali

¡Cuidado!, estas son las sustancias con las que están robando en Cali

Gustavo Henao, de 32 años, estuvo 16 horas a merced de los delincuentes que le robaron $1.800.000. A Lucía Guzmán, de 60 años, durante 4 horas la movieron por varias zonas y luego, en un taxi, la llevaron a su casa para que entregara $1.300.000 que tenía ahorrados.

Ellos no se conocen, pero sus historias se encontraron: al parecer fueron víctimas en Cali de la escopolamina, sustancia que lleva a la pérdida de la voluntad de las personas para que no opongan resistencia en caso de hurto.
De acuerdo con estadísticas del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud, entre 2016 y 2018, 33 personas fueron atendidas por intoxicación con sustancias delictivas. Con ese término cataloga el Ministerio de Salud 9 sustancias, la mayoría fármacos, que son usadas por delincuentes. Las más utilizadas son las benzodiacepinas.

Otra fuente, la Sijín de la Policía de Cali, investiga 8 casos de enero de este año, mientras que el año pasado para el mismo mes se registraron 11 reportes.


Sin embargo, existe aún un subregistro de personas que no acuden al sistema de salud o no denuncian cuando son víctimas de ‘burundanga’ (o escopolamina), por lo que las cifras pueden ser superiores.

Para Jorge Quiñones Toro, toxicólogo de la Secretaría de Salud de Cali, la sustancia que los ladrones están usando son medicinas para el tratamiento de la ansiedad y las convulsiones. Se las dan a las víctimas por vía oral.

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20
intoxicados hubo con sustancias delictivas durante 2016 en Cali.
12
pacientes atendidos en hospitales en 2017 por estas intoxicaciones.
1
persona ha ingresado este año a la red de salud tras ser víctima de sustancias delictivas.

-Lo primero es enviar un mensaje de tranquilidad a la comunidad y es que no es cierto que estos fármacos, cuya familia es muy grande, afecten a la gente con solo arrojarle el polvo o aplaudiendo, como muchos dicen, hay que ser claro: solo si usted deglute (traga) la sustancia en líquidos o sólidos puede ser víctima, nada más-.

El experto, quien asesora a médicos de la red privada y pública de salud, explica que los fármacos reemplazaron a la vieja escopolamina que se extraía de la planta cacao sabanero porque los ‘burundangueros’ o ‘escopolamineros’ entendieron que la sustancia podía causar la muerte de las víctimas.

Diana Marcela Pava Garzón, magíster en toxicología de la Universidad Nacional, cree que aunque Medicina Legal y los médicos, como Jorge Quiñones, han dicho que ya no hay uso de la escopolamina extraída de la planta, no se debe descartar del todo.


La profesional coincide en que actualmente tiene fuerza el uso de benzodiacepinas para cometer delitos. Sin embargo, advierte que junto a esta hay otras ocho sustancias (ver recuadros), la mayoría fármacos, identificadas por el Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud. También cuestiona que la persona solo pueda resultar afectada al ingerir la sustancia.

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33
ciudadanos han recibido atención médica entre 2016 y 2018 por estas sustancias.
10
de los 20 casos de 2016 fueron atendidos por la red de salud privada.
10
de los 20 casos de 2016 fueron atendidos por la red de salud pública.

-Son facilitadoras del delito porque pueden ser absorbidas no solo por vía oral, que es la más utilizada, también por vía respiratoria e incluso por la piel, pero su efecto es más tardío y es el uso menos frecuente. La mayoría de intoxicaciones en Cali se dan en diciembre, los fines de mes, los sábados y los domingos-.

Aunque para la Sijín de la Policía de Cali las zonas más afectadas son los espacios que albergan bares o discotecas, como Menga, lo que sí es cierto es que el delito está presente en sectores comunes, como le pasó a Gustavo el 26 de enero y a Lucía el 30 de enero.

                                                                        ***
Gustavo, un artista plástico de Bellas Artes y quien actualmente labora en el Museo La Tertulia, relata desde un café del centro comercial Centenario la terrible experiencia de ser víctima de una de estas sustancias que rápidamente llevan a estados de inconsciencia.

-Hace dos fines de semana me encontré en el Bulevar del río Cali con unos amigos, con quienes me tomé unas cervezas como hasta las 9:00 p.m. Luego de ese encuentro, cuando me despedí de ellos y empecé a caminar, me abordó un hombre alto y me dijo que no era de acá, estaba bien presentado, él tenía una cerveza en la mano y yo otra, me pedía que le recomendara unos sitios, pero de un momento a otro me empecé a sentir mareado y como con dolor en el pecho. De ahí en adelante no me acuerdo de nada hasta el sábado en la tarde que estaba en el hospital, según un vago recuerdo que tengo de camillas-.

Cuenta el hombre, quien denunció ante la Fiscalía lo sucedido, que todo ocurrió entre el Café Boulevard y el edificio de Coltabaco en esta emblemática alameda de la ciudad.

Gustavo tuvo pérdida de memoria, dice que no tiene recuerdos de lo que hicieron con él las últimas horas de ese viernes y toda la madrugada y la mañana del sábado 27 de enero. Incluso, no sabe cómo llegó a su casa en el sector La Sirena, Comuna 19, solo tiene claro que estaba muy insolado, como si hubiese estado expuesto mucho tiempo al sol.

-El domingo ya me puse a ver todo y encontré mi cédula refundida en el maletín, el celular sí me lo robaron junto a $1.800.000 que sacaron a través de varios retiros. Hallé también dos formatos del banco, uno de ellos del cambio de la clave de la cuenta, esto quiere decir entonces que en videos tuve que quedar registrado en la entidad bancaria con alguien, eso se debe investigar-.

9
de los pacientes intoxicados en 2017 (un total de 12) fueron atendidos en red de salud privada.
3
de los pacientes intoxicados en 2017 recibieron atención en hospitales públicos de la ciudad.
73 %
de los 33 reportes, entre 2016 y 2018, corresponde a personas con edades entre los 20 y 49 años.

Ese domingo en la noche, luego de publicar su experiencia en Facebook, un conocido de Bellas Artes lo contactó y le dijo que el sábado 27 de enero lo había visto extraño detrás del CAM en compañía de dos hombres.

“Gustavo estaba sentado en el piso con la camisa desabotonada y tenía la billetera en la mano, estaba tirando los documentos uno a uno y como a dos o tres metros estaban dos tipos afrodescendientes que lo observaban, como muy pendientes de él”, relata el joven que lo vio ese día.

                                                                           ***
Mario Vélez, al otro lado del teléfono, cuenta el caso de Lucía, su esposa, quien actualmente está en terapias debido a que quedó con dificultad para hablar, tras ser asaltada por dos mujeres que le dieron una sustancia con efectos similares a la escopolamina.

-Ella salió de una terapia en Imbanaco a las 3:30 p.m. del 30 de enero, iba caminando por la Carrera 39 hacia la estación del MÍO, cuando una mujer de más de 60 años se le acercó y le dijo que le ayudara a buscar una dirección mientras que le sobaba un brazo con algo muy suave, como si fuera una bolsita de té. Luego llegó otra señora y ahí empezó todo-.

Mario detalla el caso porque, a diferencia de la mayoría de víctimas de la escopolamina, Lucía recuerda todo lo que le pasó y los rostros de las dos ladronas, por eso se lo contó a su esposo luego de salir del médico.

-Una vez la tienen asegurada, se la llevan caminando por el sector y la empezaron a entrevistar de que si tenía dinero o joyas. Luego de varias cosas, y de ir y venir por el barrio, mi esposa y las dos mujeres abordaron un taxi hacia la casa de nosotros, en la Nueva Floresta-.

Las delincuentes, según relata, la esperaron en el taxi cerca a la vivienda mientras la señora iba por un dinero que tenía en el segundo piso del predio. Saludó y sacó $1.300.000 que tenía y volvió donde ellas.

-A las dos cuadras, una de las ladronas se hizo la enferma y le dijo a mi esposa que se bajara a comprar un medicamento, le dieron $10.000, pero cuando volvió Lucía ellas ya no estaban. A raíz de lo que le pasó estamos muy preocupados porque ahora ha perdido un poco el habla-.

Preguntamos a los caleños qué tanto saben sobre la peligrosa sustancia históricamente vinculada a la delincuencia. Un toxicólogo respondió sus preguntas.

Andrés F. Carmona / Juan Daniel Sánchez - El País

Rompiendo mitos

Los remedios caseros para personas que presenten síntomas de intoxicación por estas sustancias no funcionan, solo deben ser atendidas en áreas de urgencias de centros médicos. 

No todas las sustancias utilizadas por los ladrones se llaman escopolamina o ‘burundanga’, así solo se denomina el extracto natural que se saca de la planta cacao sabanero.

Jorge Quiñones Toro, reconocido toxicólogo de la Secretaría de Salud de Cali, dice que con “las sustancias que se utilizan actualmente no es posible causar la muerte de la víctima, tendrían que usar 100 veces la dosis y la suministrada por los ladrones no llega ni a 10 veces”.

Los efectos de las sustancias, incluida la escopolamina y las benzodiacepinas, no son inmediatos, suelen tardar unos quince minutos para que la persona empiece a sentir somnolencia y pueda ya quedar a merced de la delincuencia.

No es cierto, según la toxicóloga Diana Marcela Pava Garzón, magíster de la Universidad Nacional, que las personas sean víctimas de estas ‘drogas’ para ‘dormirlas’ con el fin de “retirarles órganos del cuerpo, eso es un mito que se debe eliminar por completo. La gente debe tener claro que esto no es posible bajo ninguna circunstancia, deben estar tranquilos”.

Lo cierto

Cada vez es más frecuente el uso de benzodiacepinas como sedante para robar a las personas.

Los delincuentes prefieren estos medicamentos porque son fáciles de conseguir en el mercado y son sencillos de dar a la víctima porque no tienen olor y sabor.

Pronto llevan a la inconsciencia por su rápido inicio de acción en el cuerpo de la persona. Pueden ser suministrados vía oral, pero también por vía respiratoria.

Producen sedación y amnesia.

No provocan la muerte de la víctima, por eso se habría dejado de utilizar la escopolamina derivada del extracto natural, la cual sí puede poner en riesgo la vida de la persona.

Presentan dificultades en su detección por ser sustancias activas a bajas dosis, es decir, hay dificultades con las pruebas de laboratorio para su análisis.

Las benzodiacepinas y la escopolamina no son las únicas identificadas como sustancias delictivas, también son el alcohol etílico; medicamentos como la zopiclona, la eszopiclona y el zolpidem; barbitúricos; fenotiazinas; antidepresivos tricíclicos; Ketamina y Gamhidroxibutirato, Gama-butirolactona y 1,4-Butanediol (muy usada en Europa).

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