columnistas

Duque en la olla

No debe sorprender que, al cumplir sus primeros cien días de gobierno, la imagen del presidente Iván Duque se haya desplomado del 54 al 27 por ciento, y que el porcentaje de colombianos que consideran que las cosas van por mal camino haya ascendido de 59 a 74 por ciento, según la última encuesta de Invamer Gallup realizada para la Revista Semana, Blu Radio y Noticias Caracol.

Pero ¿cómo no va a ser así, si por más fuerza que hacemos los colombianos para que a nuestro Presidente le vaya bien, no vemos que ejerza liderazgo alguno y, en concreto, no sabemos cómo quiere manejar el país ni a dónde desea dirigirlo?

¿Cómo no va a ser así si durante la campaña electoral se había comprometido a no subir impuestos y lo primero que se le ocurrió proponer fue clavar con un IVA impagable los productos de la canasta familiar que consumen los más pobres?

¿Cómo no va a ser así si dijo que iba a combatir la corrupción y su gobierno se ha hecho el bobo con los proyectos anticorrupción surgidos de los once millones de votos que obtuvo esa consulta?

¿Cómo no va a ser así si los estudiantes colman las calles de las distintas ciudades pidiendo que les den el presupuesto necesario para que los techos de sus aulas no se les caigan encima y le solicitan al Presidente que los reciba y este no lo hace –tal vez por falta de tiempo- pero sí recibe al famoso Maluma que canta canciones con letras tan idiotas como esa de que “si con otro pasas el rato, vamos a ser felices los 4 y agrandamos el cuarto”?

¿Cómo no va a ser así si están aumentando los homicidios? ¿Cómo no va a ser así si es la hora en que los colombianos no sabemos cómo es el país con el que su Presidente sueña?

¿Cómo no va a ser así si dice que quiere impulsar su economía naranja para fomentar las empresas culturales y con su Ley de Financiamiento va a acabar con los incentivos de la ley del cine que ha hecho que el cine colombiano dé un salto adelante?

¿Cómo no va a ser así si sólo vemos a su “presidente eterno” dirigiendo un partido, el del presidente Duque, que contradice la mayoría de las cosas que el gobierno propone?

¿Cómo no va a ser así si el Congreso no marcha? ¿Cómo no va a ser así si, en resumen, no vemos un norte?

Y, lo que es más grave, es que a los cien días de gobierno, los presidentes están en plena luna de miel con la opinión: Uribe, en noviembre de 2002, tenía una aprobación del 74 por ciento y, luego, logró la hazaña de mantenerse por los 80.

Santos, en noviembre del 2010, había alcanzado el 73 por ciento y, en noviembre del 2014, a los cien días de su segundo mandato, cuando ya llevaba a cuestas gran parte del costo político del proceso de paz, su favorabilidad estaba en el 59.

Por eso, que a los cien días de gobierno, Duque esté apenas un poco por encima del nivel más bajo de Santos, debe hacerlo reflexionar: hoy, cuando aún está a tiempo, al Presidente le queda una salida: tomar las riendas del país, bajar a Uribe de su pedestal, ponerlo en su puesto, hacerle sentir que el que manda es él, liderar el Congreso, y acordar con cada uno de sus ministros el rumbo de su sector y, luego, señalarles, en conjunto, el rumbo de Colombia. Es que eso, aún, parece como si el Presidente no lo hubiera hecho…

***

Y a todas estas, el Fiscal General ¿cuándo piensa irse? ¿Acaso cree que el país le reconoce hoy la autoridad moral para ejercer con dignidad su cargo?

Sigue en Twitter @patricialarasa

VER COMENTARIOS




Powered by