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Entre la vida y la muerte, dos historias de vida en el Pacífico colombiano 

Entre la vida y la muerte, dos historias de vida en el Pacífico colombiano 

Durante la operación 'Navegando al Corazón del Pacífico', organizada por La Armada Nacional de Colombia, se presentaron al mismo tiempo dos casos delicados de salud en el corregimiento de Cabeceras Chocó, ubicado en el Río San Juan: la asistencia médica a una mujer indígena del resguardo de Chachajo en proceso de parto y la evacuación de una paciente con aparentes síntomas de malaria.

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años, tenía dolores y contracciones ya que al parecer no había logrado el nacimiento normal de su hijo y aunque llevaba tres días en el proceso afortunadamente llegó al puesto de salud de cabeceras y la Unidad Médica Militar de La Armada acudió de manera urgente a la paciente.

Al proceso de parto, que inició desde las 10:40 a.m. hasta la 1:00 p.m., asistieron la Teniente Daybeth Bedoya Tapias con la ayuda del médico Javier Díaz de la fundación Acción por Colombia, el enfermero Militar Suboficial Jonathan Rodríguez y la estudiante de enfermería Ingrid Johana Álvarez, de la Universidad Libre de Cali.

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años.

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años.

Julián Moreno / Especial para El País

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años, tenía dolores y contracciones ya que al parecer no había logrado el nacimiento normal de su hijo.

Julián Moreno / Especial para El País

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años

Damaris Gamarra Quiró, de 31 años, tenía dolores y contracciones ya que al parecer no había logrado el nacimiento normal de su hijo.

Julián Moreno / Especial para El País

Hijo de Damaris Gamarra Quiró.

Hijo de Damaris Gamarra Quiró.

Julián Moreno / Especial para El País

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“Dilató, rompió membranas y posteriormente estuvo en etapa final del nacimiento, la intención de nosotros era recibir el bebé sin violentar o irrespetar las creencias religiosas de la paciente ante su comunidad indígena, ella no permitía la administración de algunos medicamentos, se respetó eso y se realizó el trabajo de parto sin ninguna complicación” expresó la Teniente Tapias.

Simultáneamente, en otra habitación del puesto de salud se encontraba Érika Valencia Opua, de 30 años, con presunta enfermedad de malaria. La paciente se desmayó y presentó signos débiles que requería una atención urgente.

De acuerdo a la Unidad Médica, la mujer sufrió una descompensación demostrando síntomas de tensión hipotensa y taticardica. Hace dos meses a la paciente le diagnosticaron malaria pero no recibió el tratamiento completo y no se encontró ninguna información de su cuadro médico, por lo que se requería evacuación Aero-Medica.

Érika Valencia Opua, de 30 años, con presunta enfermedad de malaria.

Érika Valencia Opua, de 30 años, con presunta enfermedad de malaria.

Julián Moreno / Especial para El País

Érika Valencia Opua, de 30 años, con presunta enfermedad de malaria.

Érika Valencia Opua, de 30 años, con presunta enfermedad de malaria.

Julián Moreno / Especial para El País

Operación de La Armada

Operación de La Armada para atender a Érika.

Julián Moreno / Especial para El País

“Se hicieron coordinaciones con la Fuerza Naval del Pacífico bajo la supervisión del Vicealmirante Orlando Romero Reyes verificando la disponibilidad de los vuelos. El grupo Aero-Naval del Pacífico rápidamente tomó la decisión de enviar un helicóptero tipo B12 para este tipo de situaciones", aseguró el Mayor de Infantería Marina, Edwin Ferney Pinzón, coordinador General de la operación 'Navegando al Corazón del Pacífico'.

Pinzón agregó que "con la verificación de sanidad del hospital de Bahía Málaga acondicionaron el helicóptero para la paciente y en menos de 20 minutos se hizo el traslado".

Del mismo modo, la Teniente de Navío Luz Dary Oliveros afirmó que la unidad médica de La Armada reaccionó de manera oportuna ya que están preparados para asumir este tipo de retos con todo el profesionalismo y la responsabilidad requerida.

"Nosotros en la Armada decimos que Dios es marino y estuvo ahí con nosotros en todo momento salvaguardándonos y guiándonos en los momentos de crisis para que todo saliera bien, no hay mayor satisfacción y alegría que el deber cumplido de salvar un ser humano y presenciar el nacimiento de una nueva vida”, concluyó la Teniente Oliveros.

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